Carreras. La jornada más vistosa
Los organizadores temen una crisis por el retroceso del público al más vistoso evento hípico en Inglaterra hubo quejas por el precio de las entradas y la incomodidad de los asientos
LONDRES [EFE]. La carrera de caballos de Ascot acogió el Día de las Damas, la jornada más vistosa y de mayor ajetreo de la actividad hípica en una edición que, sin embargo, registra una menor afluencia de público que en otros años.
Históricamente, el Día de la Copa de Oro, popularmente conocido como Día de las Damas, ha constituido la jornada grande de la singular competición, en cuanto a su importancia deportiva y porque, además, atrae al mayor número de espectadores.
Según indica la prensa británica, a la carrera han acudido 15.000 personas menos que el 2006. Entre las causas, el tabloide británico "The Sun" cita los elevados precios y las quejas por las nuevas gradas.
Ascot siempre ha sido un evento social de importancia, además de contar con indudable relevancia en el terreno deportivo. La nota de color y principal característica la constituyen, sin duda, los llamativos atuendos que exhiben las mujeres en las carreras y los exagerados sombreros.
Pamelas de formas variopintas, algunas emulando la Cúpula del Milenio de Londres, con formas de cisne y animales varios, y otras simplemente imposibles de describir acaparan cada año páginas enteras de los rotativos.
Los aficionados a las apuestas invierten su dinero casi en partes iguales para hacer cábalas sobre qué jinete se proclamará campeón de la competencia y en tratar de adivinar de qué color será el sombrero que lucirá la soberana de Inglaterra, Isabel II, habitual asistente de Ascot.