Exposición "Anni y Josef Albers. Viajes por Latinoamérica"
Brenda Danilowitz, curadora de la muestra, analiza la profunda influencia del arte prehispánico en la obra de la pareja alemana. La exhibición reúne el registro fotográfico con el cual se documentó sus fructíferos viajes
Por Enrique Planas
Supongo que para los esposos Albers, salir de la Escuela Bauhaus y descubrir el arte prehispánico debió haber sido una verdadera epifanía. ¿Cómo fue este encuentro?
Es importante saber que antes de salir de Alemania, los Albers ya habían conocido el arte precolombino, al estudiar las colecciones que existían en esa época. En el caso de Anni, especialmente, el hecho de que ella conociera el tejido y su proceso le daba una intuición de cómo estaban fabricados. Hay que ubicar esto en el contexto del llamado arte primitivo de comienzos del siglo XX, cuando los artistas buscaban en las artes no europeas una fuente de inspiración y de renovación. En muchos sentidos, ellos consideraban el arte europeo en decadencia. A los Albers les encantaba explorar nuevas cosas. Una vez que partieron de Alemania, voltearon la página y miraron hacia adelante, sin mayor nostalgia.
¿Los Albers fueron los primeros en considerar el arte prehispánico no solo una forma de inspiración, sino un espacio de investigación artística?
Una de las cosas que los motivó siempre fue el gusto por tomar cosas inservibles para transformarlas en algo nuevo. Cuando llegaron a México se dieron con una sorpresa muy grande. Conocían previamente algo de las culturas precolombinas, pero no esperaban encontrar la riqueza del pasado precolombino o del arte moderno mexicano. Eso los dejó alucinados. Anni era la más estudiosa, la que más se interesaba en las lecturas y la investigación. De hecho, su libro sobre el tejido es resultado de una exploración bastante sistemática. En el caso de Josef, hay una suerte de intuición visual. Las teorías y los contextos históricos le interesaban mucho menos. Las fotos que se muestran en la exposición muestran esos ángulos raros con los que él tomaba fotos de los sitios arqueológicos, su mirada buscaba el placer visual y la forma en que lo recoge en su arte es totalmente visual. Al llegar a Estados Unidos en 1933, intenta reinventarse como pintor. Y en ese sentido, los viajes que hace a Latinoamérica son una influencia determinante. Trabajar como profesor en EE.UU. le quitaba la mayor parte de su tiempo. Sus viajes a México en los años 30 y 40 eran los períodos en los que realmente se dedicaba a la pintura. Fue allí donde él desarrolla su pintura temprana, en contacto con la cultura y la sociedad mexicana.
¿Siendo dos artistas típicamente precursores, cómo fueron considerados en su época?
Josef llegó a Estados Unidos como un profesor alemán más que como un artista. Tuvo que pelear mucho para cambiar la forma en que se le veía. Pero además, como todo el mundo, quería un reconocimiento, aunque no estaba dispuesto a hacer lo que en ese momento fuera popular. El hecho de no ser un arquitecto ni un pintor por entonces hizo muy difícil encontrar un lugar en ese país y darse a conocer. En realidad, durante la mayor parte de su vida no tuvo un reconocimiento real como pintor, algo que llegó recién en los años 60, como una respuesta a sus "Homenaje al cuadrado" que él pinta por esa época. El caso de Anni era distinto. En esa época, a una mujer que teje se la consideraba más cercana a la artesanía que al arte. Sin embargo, Anni siempre fue reconocida como diseñadora. El MoMA, le organizó en 1949 una exposición de sus tejidos, cosa que no volvería a suceder sino 40 años después.
Incluso la tardía fama de Josef por su "Homenaje al cuadrado" pudo ser un malentendido. Se lo consideró un artista de la abstracción geométrica, sin atender su influencia de lo precolombino.
Estoy de acuerdo. Si uno mira su obra, es muy difícil encontrar deudas con otros artistas pintores, salvo quizá su paso por la Bauhaus. Su obra se diferencia totalmente de las de los artistas de su época. Y, evidentemente, la forma que cobra todo su trabajo tiene mucho que ver con esa exploración en lo precolombino.
LA EXPOSICIÓN
Inauguración: Miércoles 27 de junio, 7:30 p.m. (con invitación).
Temporada: Del 28 de jun. al 23 de set.
Lugar: Sala Temporal del MALI. Paseo Colón 125, Lima.