¿Estamos ante una norma sensata o ante carta blanca para los abusos?

Ley que despenaliza sexo consentido desde los 14 años enciende polémica

Presidenta del Congreso sugiere abrir un debate público al respecto. Ministra de la Mujer critica la norma, aunque en el 2006 la respaldó

Por Renato Cisneros

La ley que el jueves último aprobó el Congreso y que despenaliza las relaciones sexuales consentidas con menores entre 14 y 18 años ha provocado reacciones de lo más erizadas mientras se aguarda la decisión del Ejecutivo, que tiene en sus manos la responsabilidad de promulgarla u observarla.

Ayer, la ministra de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes), Virginia Borra, se apuró en criticar la disposición y señaló que sus alcances pueden ser muy perniciosos. "Siempre me he mostrado en contra de esta medida, ya que es una puerta abierta para que se pueda cometer abusos", comentó Borra. Aseguró que el Gabinete buscará corregir próximamente los aspectos negativos de la ley.

La titular del Mimdes afirmó que detrás de la actuación del Parlamento hay un desconocimiento de la realidad, ya que en la sierra y selva --a diferencia de las zonas urbanas del país-- la madurez de los menores obedece a patrones distintos.

"En las zonas urbanas, las chicas y chicos tienen más capacidad para discernir y convenir en una relación, pero hay muchos casos en los cuales se puede producir una violación y el violador puede decir que se trató de una relación consentida, y es difícil probar el delito", arguyó.

Sin embargo, el 30 de octubre del 2006 la ministra Borra suscribió un informe que el director y el abogado de la Dirección de Niñas, Niños y Adolescentes de su sector (Mimdes) elevaron a la Comisión de Justicia del Congreso, en el que destaca la relevancia de esta norma "en la medida en que contribuirá a resolver problemas".

A pesar de la contradicción, Borra adelantó a la prensa que se reunirá con las integrantes de la Comisión de la Mujer del Congreso para estudiar posibles modificaciones a esta polémica norma.

La presidenta de dicha comisión, Rosa Venegas (UPP), lamentó que el proyecto no haya sido visto por su grupo de trabajo, sino solo por la Comisión de Justicia, tomando en cuenta que es un tema con alcance legal, pero también social. Para ella, el Congreso ha actuado ligeramente y sin seriedad. "Ahora los violadores y los 'viejos verdes' estarán felices con esta carta blanca", se quejó. Pidió públicamente al presidente Alan García que observe esa ley, porque no es aceptable "que los conceptos de modernidad y la globalización primen por encima de los principios de la protección a los menores".

Otro que rechazó la aprobación fue el ministro de la Producción, Rafael Rey. Sostiene que los adolescentes de entre 14 y 18 años no reflexionan respecto de las consecuencias de tener relaciones sexuales. "¿Ustedes creen que a los 14 años un niño o una niña pueden razonar respecto de la vida sexual?", preguntó. Sobre la conducta del Congreso en esta materia, Rey encuentra que hay una evidente incoherencia en los parlamentarios e instituciones civiles que, por un lado, respaldan el proyecto y, por otro, se alarman por el tema de la violación de menores.

LA OTRA CARA
Consultada sobre esta discusión, la titular del Congreso, Mercedes Cabanillas, defendió a medias la norma aprobada por el pleno.

Afirmó que lo único que se ha hecho es "restituir algo que ya existía", en alusión a una anterior legislación. Dijo que la norma no es permisiva, ya que la violencia sexual "está drásticamente sancionada".

Lo llamativo en el caso de Cabanillas es que mostró ante los periodistas una posición personal que difiere de su posición institucional (sacó cara por la decisión del pleno, pero dijo, por ejemplo, que "los niños de 14 años no tienen madurez suficiente"). Quizá esa ambivalencia explique su apertura para someter el tema al debate general. "Es saludable que la opinión pública opine y que los penalistas digan su palabra", añadió. Este criterio, sin embargo, no fue tomado en cuenta por el Congreso que aprobó la propuesta en una sola votación.

Quien aportó otro ángulo en esta discusión fue la defensora adjunta para la Niñez y la Adolescencia, Mayda Ramos, quien se adhirió a la controvertida ley bajo la tesis de que con ella se impediría que miles de parejas menores de 18 años sean detenidas injustamente por violación. "Los menores de 14 años para abajo no tienen madurez ni física ni intelectual para consentir una relación sexual; sin embargo, a partir de los 14 años no podemos cerrarnos ante una realidad: los adolescentes tienen relaciones de manera consentida. Era necesario que las cosas vuelvan al estado anterior", dijo en radio San Borja.

MÁS EN LA WEB
Conozca el detalle de la votación en: www.elcomercio.com.pe