Madurez y toma de decisiones

Para la psiquiatra y terapeuta familiar Susana Giesecke, consultora de El Comercio, es necesario observar la ley. "El problema radica en que los jóvenes, en general, no están suficientemente preparados, educados en el desarrollo de sus autonomías ni dispuestos a entrar y salir de una relación sexual de manera madura. Podríamos colocarlos en situaciones de mayor riesgo y sin la posibilidad de quejarse, porque se sostendrá que consintieron las relaciones íntimas. Además, puede haber relaciones de abuso. Esto significaría lavarnos las manos y dejar que ellos se manejen solos. Es un tema cuestionable. Si bien existe una armazón jurídica, hablamos también de jóvenes con inmadurez muy grande. Qué urgencia hay de aprobar la ley", anotó.

Por otro lado, el psicólogo Jorge Bruce, también consultor del Diario, refiere que, si bien es cierto que es complicado establecer criterios válidos para determinar el consentimiento en el caso de los menores de edad, es preferible enfrentar ese problema que mantener una ley que penaliza de facto las relaciones sexuales entre adolescentes o entre un adulto y un adolescente. "Si una persona de 18 años tiene relaciones sexuales con una de 17 y un padre decide denunciar al mayor de edad por violación, sencillamente porque no le gusta la idea, la ley permitía encarcelar al adolescente de 18, con penas severísimas. También en ese caso es difícil probar el consentimiento. Esto es no solo aberrante, sino que constituye una invasión intolerable de la privacidad de los jóvenes, quienes tienen derecho a tomar ciertas decisiones sin que la ley se meta", afirmó.

Para el psicólogo y educador Edistio Cámere, la despenalización implica el debilitamiento, cuando no, la ruptura, de la tutela de los padres con respecto a los hijos. "Es prácticamente convocar a la independencia sin que aquellos puedan continuar con la transmisión de sus valores y con la educación que quieren para con sus hijos. Desde el punto de vista de la educación, a los 14 años aún el joven está en proceso de formación, por tanto, requiere la guía de sus padres y maestros para alcanzar la madurez en la toma de decisiones.