Especial 4 CAMBIO CLIMÁTICO
El incremento del CO2 en la atmósfera produce el efecto invernadero atrapando la radiación reflejada por la Tierra. El resultado es el calentamiento global y el cambio climático.
Por Tomás Unger
En Lima estamos ante una ola inusitada de frío, un cambio climático que algunos atribuyen al calentamiento global. El aumento en la temperatura promedio del planeta, entre otros efectos, está derritiendo las capas polares. En la Antártida se han desprendido trozos del zócalo de hielo, algunos tan grandes como la provincia de Lima. Esto coincide con temperaturas bajas sin precedentes en el mar de nuestras costas, por lo que se ha sugerido que ambos eventos podrían estar relacionados. La relación es cuestionable, pero en cuanto a los glaciares andinos no hay duda.
En nuestros Andes los glaciares están cediendo a paso acelerado. En Bolivia, donde hace unos años se esquiaba, hoy hay roca expuesta porque el glaciar ha desaparecido. La preocupación no es por los esquiadores, sino por los reservorios de agua para la agricultura y consumo en general en la región andina occidental, que están en los glaciares. En otros lugares las consecuencias del calentamiento toman diversas formas. En Canadá, al no haber suficiente frío en el invierno, algunas plagas no cortan su ciclo reproductivo y sobreviven en grandes números destrozando bosques. Las consecuencias son muchas y variadas.
LA EVALUACIÓN
A partir de 1990 y el Protocolo de Kioto, se creó el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), encargado de evaluar el calentamiento global, hacer modelos y proyectar escenarios, pero no a dar recomendaciones. El IPCC ha estado cumpliendo eficientemente su trabajo y sus modelos recogen mediciones anteriores a Kioto y hacen proyecciones a futuro. Las cifras proyectadas se han cumplido en cuanto a la cantidad de CO2 en la atmósfera, un incremento de 330 partes por millón (ppm) a 380 ppm en los 30 años comprendidos entre 1975 y el 2005.
La proyección en cuanto al aumento de temperatura de la superficie terrestre, que incluye la temperatura del mar, ha quedado algo corta, pues en los últimos 16 años ha superado los 0,33º C previstos, llegando a aproximadamente 0,4º C. Lo mismo ha sucedido con el nivel de los mares: habiéndose proyectado dos milímetros al año para los últimos 13 años y la cifra ha llegado a 3,3 mm. Hay que tener en cuenta que estas proyecciones no son lineales y que el aumento crece año a año.
El aumento de todos los parámetros proyectados se debe a que el proceso de calentamiento es autosostenido; es decir, que se acelera solo. Al derretirse los hielos, la Tierra refleja menos calor al espacio y se calienta más rápido. Al aumentar los desiertos disminuye la cantidad de plantas que reciclan el CO2. Por último, lo más importante, el incremento en el consumo de hidrocarburos (ya estamos en 30.000 millones de barriles de petróleo y 5.300 millones de toneladas de carbón al año) hace que se emita cada vez más CO2 a la atmósfera.
¿QUÉ HACER?
Las proyecciones, tanto del calentamiento como del aumento del nivel de los mares y el consumo de hidrocarburos, se están cumpliendo y en algunos casos están siendo superadas. Las consecuencias, de seguir cumpliéndose las proyecciones, serían catastróficas en pocas décadas. Como el IPCC no puede recomendar estrategias para detener el calentamiento, las Naciones Unidas han creado un nuevo panel para recomendar estrategias: el Grupo Científico de Expertos (SEG) sobre cambio climático y desarrollo sostenible.
El SEG ha sido fundado a pedido del Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de las Naciones Unidas, que lo financia. Dieciocho expertos de 11 países han trabajado dos años produciendo las recomendaciones que el IPCC está prohibido de hacer. Su recomendación se ha resumido en una frase, que es el subtítulo del informe: "Evitar lo Incontrolable y Mitigar lo Inevitable".
Según el SEG, esto solo se puede lograr si en todo el mundo las emisiones de CO2 dejan de crecer para el año 2015 y cinco años después comienzan a bajar hasta un tercio del nivel actual para el año 2100.
EVITAR LO INCONTROLABLE
Según el informe del panel SEG, lo más importante es controlar las emisiones de CO2, pero también hay que controlar las de metano y hollín.
Simultáneamente, hay que detener la deforestación y recuperar bosques y cultivos perdidos. La acción se puede y debe tomar a diversos niveles y abarca prácticamente todas las actividades humanas. El transporte, la calefacción, la iluminación y todas las industrias son consumidores de energía de la cual el 87% se genera con hidrocarburos que producen emisiones.
El informe contiene diversas estrategias específicas y todas tienen en común la necesidad de una intervención decisiva de los gobiernos. Esto implica un desarrollo acelerado de formas alternas de generar energía y reducción en el consumo de combustibles fósiles, aun antes de encontrar la forma de reemplazarlos. Parecería que la voluntad política de hacerlo existe, al menos de acuerdo con los comunicados de la última reunión de los ocho países más países más ricos del mundo.
LO INEVITABLE
El cambio climático sigue un proceso acelerado. En los últimos 37 años el incremento ha sido más grande que en los anteriores 170 años transcurridos desde el inicio de la era industrial. Aun si se detuviera completamente las emisiones de CO2, los gases invernadero que hay en la atmósfera causarán un incremento de 1,5º C en la temperatura global. Si no logramos evitar que el calentamiento llegue a 2,5º C sobre los niveles preindustriales, el efecto sería catastrófico. Aun logrando esta meta, el calentamiento que ya se ha producido y el que se producirá en los próximos años tienen consecuencias.
El Informe SEG, cuando habla de mitigar lo inevitable, se refiere a estas consecuencias. Entre ellas está el aumento en la intensidad de los huracanes en el Atlántico y tifones en el Pacífico, lo que obliga a tomar medidas preventivas en las zonas expuestas. Otros cambios, como la alteración de los ciclos reproductivos de los insectos, entre otros, afectarán la agricultura.
Ciertas zonas recibirán más lluvia, mientras que otras tendrán sequías más duras. En otras regiones, principalmente en nuestros Andes, disminuirá la disponibilidad de agua.
Son tantas las actividades afectadas por el cambio climático que solo enumerarlas podría ocupar toda la página. Aun si se logra detener el incremento de emisiones, los niveles del mar subirán. Dependemos de la rapidez y eficiencia con las que se reduzcan las emisiones para prevenir la inundación de las ciudades costeras. Las medidas requeridas para controlar las consecuencias del cambio inevitable serán amplias y costosas, pero deberán implementarse. Próximamente nos ocuparemos de otros aspectos en que la parte inevitable del cambio climático afecta a las diversas regiones.