"Acá no pasó nada"
La presidenta del Congreso niega que la elección se frustrara por repartija
Por Gerardo Caballero
El Congreso de la República ha batido un nuevo récord. Nunca antes el pleno había baloteado a tal número de candidatos al Tribunal Constitucional (TC) en una sola sesión.
Pero lejos de expresar cierta preocupación, la presidenta de ese poder del Estado, Mercedes Cabanillas, minimizó el hecho.
"No hay que llamarnos a mucha alarma cuando estamos encaminados en un proceso que está legislado en la propia Ley Orgánica del TC", dijo Cabanillas Bustamante en declaraciones a RPP Noticias.
En ese sentido, explicó que en la próxima legislatura --que debe comenzar el 27 de julio-- se llevará a cabo "una segunda vuelta" con los quince postulantes que siguen en carrera. "Todos tienen una segunda opción", detalló la también dirigente aprista.
Si en esta segunda vuelta no es posible llenar las tres plazas que restan --continuó Cabanillas--, todavía es posible votar una nueva fórmula después de 10 días.
"Después de esos 10 días, terminamos el proceso y abrimos uno nuevo", explicó.
Como se recuerda, en el plenario del miércoles, el Congreso eligió a Ricardo Beaumont Callirgos como flamante magistrado constitucional. En cambio, ninguno de los otros 15 obtuvo del pleno los 80 votos necesarios para convertirse en nuevo miembro del TC.
En tal sentido, Cabanillas justificó que en el Congreso se haya puesto por delante las consignas partidarias. "El Parlamento no es un convento de clausura, el Parlamento es una institución política", puntualizó.
Asimismo, la titular del Legislativo negó que hubiese existido repartija. "Hay que practicar el consenso, a eso que le llaman repartija, según las circunstancias", comentó Cabanillas.
De acuerdo con su lectura, es necesario que las bancadas conversen y lleguen a consensos alrededor de determinados criterios, ya que ninguno de los grupos parlamentarios tiene mayoría.
De esta manera, se dificulta el reemplazo de los magistrados constitucionales Javier Alva Orlandini, Víctor García Toma, Magdiel Gonzales Ojeda y Juan Bautista Bardelli Lartirigoyen, cuyos mandatos concluyeron el 9 de junio último.
Por lo pronto, Beaumont reemplazaría a Javier Alva Orlandini, por ser el mayor de los salientes miembros del TC. Justamente fue él quien ayer pidió al Congreso publicar a la brevedad la resolución legislativa con el nombramiento.
"Él ha sido elegido. Cuando se publique la resolución, esta surte pleno efecto y lo que queda es fijar el día y hora para que jure", declaró Alva a la agencia Andina.
TIRA Y AFLOJA
El intento de las bancadas más grandes, es decir apristas, nacionalistas y upepistas, por introducir a sus candidatos favoritos (Luis Alarcón Quintana, Gerardo Eto Cruz y Vladimir Paz de la Barra, respectivamente) fracasó porque ni juntos estos tres grupos alcanzan los 80 votos.
Eso ocurrió con Paz de la Barra. Apristas y nacionalistas le dieron una mano a Unión por el Perú (UPP), pero solo alcanzaron 66 votos en el pleno del miércoles.
Si bien fue Alarcón el que estuvo más cerca de acompañar a Beaumont en su llegada al TC (recibió 76 votos), extrañó el respaldo de los nacionalistas.
Sucede que esta fue la manera como pagaron los del partido que lidera Ollanta Humala, luego de que el Apra no diera sus votos a Eto Cruz. El jurista trujillano solo pudo aglutinar el respaldo de 44 legisladores.
La continuación de esta historia la veremos en agosto próximo.
"Una fórmula pudo ser que uno más de los cuatro mejor calificado hubiera entrado (al TC) y los otros dos (podrían ser) tal vez cercanos a las tiendas políticas", sugirió Beaumont en diálogo con CPN Radio.
En otro momento, el jurista dijo sentirse con pena porque no se pudo elegir a los cuatro miembros del TC, pero al mismo tiempo muy honrado por "una elección prácticamente unánime". En efecto, recibió 101 votos a favor y solo uno en contra: el de Rosario Sasieta (AP).
Tras expresar su satisfacción por esta elección, calificó de impecable el trabajo del TC. "El organismo está muy bien e inatacable y prestigiando el sistema judicial peruano", indicó.
Beaumont reconoció que puede haber juristas que discrepen de las posiciones doctrinarias del TC. "Pero nadie habla de corrupción", recalcó.
"Mi posición es constitucionalista, y ya que el TC está colaborando de una manera tan importante con el Estado de derecho, hay que procurar no desaparecerlo sino, por el contrario, fortalecerlo, robustecerlo y afirmarlo", indicó.