PERFIL. Homenaje Norma Aleandro

 

Aplausos en un lugar de La Mancha

En el histórico corral de comedias en Almagro, España, donde se realiza el Festival de Teatro Clásico, se homenajeó a la primera actriz argentina

CIUDAD REAL, MADRID [EFE]. La actriz argentina Norma Aleandro recitó la noche del viernes en la ciudad española de Almagro los primeros versos de su carrera profesional, recordando sus inicios cuando tenía 13 años, al recibir el premio Corral de Comedias, que le concedió el prestigioso Festival de Teatro Clásico "por hacer de las artes escénicas un referente moral y social".

El jurado del patronato que organiza esta muestra internacional tomó este acuerdo por unanimidad, y lo justificó en "la excelencia de su aportación a la interpretación del teatro clásico desde diferentes vertientes creativas, y por hacer de las artes escénicas un referente moral y social en la cultura de la comunidad iberoamericana".

La actriz, autora y directora argentina expresó su gran alegría y afirmó que recibir este premio "fue la sorpresa más grande de mi vida", ya que explicó que no podía imaginar que fueran a recordarla en España para este reconocimiento, y añadió que compartía el galardón "con la gente que me enseñó a amar a los clásicos".

Aleandro recitó con alegría y entrega los que fueron los primeros versos de su vida como actriz, cuando tenía 13 años, en el auto sacramental de Valdivieso, "El hospital de los locos" , que puso en escena en una catedral, y más tarde fragmentos de su interpretación en "La dama boba", que fue su segunda obra.

Aleandro confesó que empezó a amar los clásicos españoles cuando todavía no había aprendido a leer, porque su abuela materna, natural de Arévalo (España), le leía por las noches, cuando la llevaba a la cama, fragmentos del Quijote, "en una edición ilustrada por Gustavo Doré que me hacía volar. El mundo de Cervantes se abrió muy pronto para mí", señaló.

La actriz, largamente ovacionada por el público, fue elogiada por el director del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música, José Antonio Campos, quien le entregó el galardón y leyó unas palabras de la ministra de Cultura de España, Carmen Calvo, que no pudo asistir al acto.

En ellas, la funcionaria del Gobierno afirmó que la concesión del premio "era un acto festivo, pero también de reivindicación, propio del oficio que se nutre de las tablas", y añadió que "todos quisimos, hace seis años, ser hijos de aquella novia que había perdido la cabeza, pero no la capacidad de amar", en referencia a su popular interpretación en la película "El hijo de la novia" .

La calificó de "una mujer de teatro, habitante natural de este escenario de cuatro siglos sobre el que nos encontramos", y deseó que "con este premio reciba el abrazo del Festival de Almagro y del público". El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, se refirió a la actriz como "una paisana, una manchega, una habitante del territorio de La Mancha, que es como Carlos Fuentes llama a los que hablamos el idioma de Cervantes a uno y otro lado del océano".

Una vida en el escenario
Norma Aleandro nació el 2 de mayo de 1936 en Buenos Aires. Hija del actor Pedro Aleandro y de la actriz María Luisa Robledo. Se inició en teatro a los 9 años. Frecuentó los grandes autores hasta que, recién en 1985, el cine le propuso el primer protagónico con "La historia oficial". La película ganó el Óscar de la Academia y ella obtuvo, entre otros premios, el de mejor actriz en el Festival de Cannes.

En teatro protagonizó obras de Eurípides, Molière, Lope de Vega, Cervantes, Tirso de Molina, Arthur Miller, etc. Fue célebre su interpretación de la Mamaé en la puesta en escena de "La señorita de Tacna", de Mario Vargas Llosa.