Realeza. Diez años sin Diana de Gales

La mujer que transformó una corona

Su muerte sumió al país en un duelo permanente y desató avalanchas de peregrinos a Londres y Althorp Blair la definió como "La princesa de corazones"

LONDRES [DPA]. La pequeña Diana Spencer alza la barbilla, mira seductora a la cámara y posa como una estrella de cine. Ya desde muy pronto la niña que con el tiempo sería princesa de Gales supo cómo aprovechar sus encantos. Las cámaras la amaban y ella amaba a las cámaras. Perseguida por 'paparazzi', murió el 31 de agosto de 1997 en un accidente de auto en París, y esa trágica muerte hizo de la "Princesa de Corazones" un mito en todo el mundo.

Diana Frances Spencer nació el 1 de julio de 1961 como hija de una familia noble en Sandringham. No tuvo la suerte de crecer en una familia intacta. La relación con su madre era todo lo contrario de cordial. Y a su madrastra no la soportaba. "Todos la odiábamos, porque creíamos que nos iba a quitar a papá", comentó Diana en una ocasión. Diana no recibió una buena formación y en la escuela siempre fue una alumna regular. Reconocía con instinto seguro a aquellos que le iban a ayudar y conquistaba a los hombres con su encanto y belleza. Uno de los solteros más codiciados de la época cayó en las redes de Lady Di: el príncipe Carlos. Seguramente nunca se sabrá exactamente si fue la reina Isabel la que buscó una esposa virgen para su hijo o si fue otra fuerza la que estuvo detrás de ese matrimonio. Lo que está claro es que no fue el amor el que llevó a Diana y a Carlos ante el altar. A pesar de la boda de cuento de hadas, la relación estaba predestinada al fracaso, y los nacimientos de los príncipes Guillermo y Harry no pudieron evitarlo. El matrimonio se separó en 1992 tras un enfrentamiento encarnizado.

La relación de Carlos con su amante Camilla Parker Bowles era un tema constante de la prensa, así como los diversos amantes de Diana. Diez años después de su muerte, siguen saliendo detalles a la luz. Quien piense que ya sabe todo sobre la vida y los sufrimientos de Diana está equivocado. El público sabe que Diana llevaba un vibrador de color rosa en su bolso, que su esposo era malo en la cama y que fue la frialdad de la corte la que desató su bulimia. Diana dedicó parte de su vida a los pobres y enfermos y nunca tuvo temor a tocarlos y abrazarlos. Ayudar era para ella como sustituir el amor que tanto ansiaba.