¿Señala el camino a sus 'compañeros'?

A García no le preocupa que la oposición presida Congreso

Dijo que a veces a un presidente le resulta popular un congreso opositor. En su momento hablará con Del Castillo sobre cambios ministeriales

Por Jorge Saldaña Ramírez

"Las cosas bien claras. El presidente de la República no necesita tener el Congreso. Clarito como el agua se los digo: Yo no me juego a vida o muerte (para) que una persona cercana o partidaria sea necesariamente (la que ocupe la presidencia del Congreso)". Estas palabras corresponden al presidente de la República, Alan García Pérez, quien fijó ayer su posición respecto de la posibilidad de un eventual cambio de camiseta política en la conducción del Poder Legislativo a partir del 27 de julio próximo.

García dijo que, como "estudioso de las relaciones políticas entre los poderes Ejecutivo y Legislativo desde comienzo de siglo", incluso resulta conveniente que un opositor al régimen de turno asuma la conducción de ese poder del Estado hasta el 26 de julio del 2008. "No me causa temor", agregó.

"Para mí es un honor y galardón que una dirigente del partido que es inteligente, de trayectoria social y comprometida, como es Mercedes Cabanillas, haya sido presidenta (del Congreso) y pueda ser nuevamente electa presidenta. Ayer escuché sus declaraciones (de ella declinando por enésima vez a una reelección en el cargo), y se mencionó a Luis Gonzales Posada y Javier Velásquez Quesquén. ¡Me llenaría de satisfacción! Pero el presidente de la República gobierna para todos los peruanos y con todos los peruanos", subrayó.

Y a continuación remarcó: "Más allá de mis simpatías. Si se elige (para la presidencia del Congreso) a una persona de Unidad Nacional o del partido humalista o de UPP, yo estaré siempre dispuesto a conversar, a articular y a sacar buenas leyes o desarrollar las leyes que dé el Congreso. Muchas veces los congresos opositores, que obstruyen, que pisan el poncho, lo único que hacen es dar popularidad al presidente. A veces se tiene más poder en la oposición que ocupando la presidencia del Congreso o fuera de Palacio de Gobierno".

García fue más allá todavía cuando señaló que, a contrapelo de lo que dicen algunos comentaristas, "que escriben todos los días para llenar papel", no tiene interés alguno en copar el Congreso ni el Tribunal Constitucional. "Que de pronto hacen mayoría (de votos) y hacen (presidente del Congreso) a Javier Bedoya (de Vivanco)... ¡estupendo! Yo me acuerdo que en la Constituyente de 1978 Lucho Bedoya decidió con sus votos que Haya de la Torre fuera presidente (de ese organismo). El Perú necesita varias voces para el futuro. Habrá ocasión para conversar, confraternizar. Con todos me entiendo", indicó.

Antes de esta declaración presidencial, uno de los voceros de la oposición, el congresista de Perú Posible Carlos Bruce, estuvo en la cabina de CPN Radio para subrayar que la presidencia del Congreso debe estar en manos de la oposición. Y con respecto a las versiones de que el aprismo postularía para ese puesto al legislador Luis Gonzales Posada, el ex ministro toledista replicó que le parece bien esa candidatura, porque "Lucho es mi amigo, es un caballero y él tendría mi voto si postulara a la presidencia de un club, pero al Congreso no".

En otro momento de la rueda de prensa realizada en Palacio de Gobierno, García habló de lo rutinario cada vez que se acerca el 28 de julio: un eventual cambio en la composición del Gabinete Ministerial, y aseveró que en el momento oportuno conversará con el presidente del Consejo de Ministros.

"Todavía no he tenido oportunidad de recibir sus opiniones (las de los ministros) y cuando las reciba y tenga una opinión sobre ellas las comunicaré como jefe del Estado. Ya veremos", añadió.

Horas antes, el propio jefe del Gabinete, Jorge del Castillo, se presentó ante la prensa para ratificar su respaldo a su equipo ministerial, aunque aseguró que, a la fecha, no ha evaluado ningún cambio.

"Los ministros han hecho un buen trabajo", dijo el vocero del Poder Ejecutivo.



Protestas son de una minoría
No saltó a conclusiones. El jefe del Estado se dirigió al país para decir que es una minoría reaccionaria a los cambios la que promueve conflictos sociales. Sostuvo que estas protestan están "felizmente focalizadas" y que de ninguna manera alteran el panorama nacional.

Responsabilizó a estas minorías: la facción sutepista de Roberto Huanalaya, los agricultores que prefieren vivir del cultivo ilegal de la hoja de coca y aquellos 'griferos' quienes durante años han hecho sus fortunas traficando con la gasolina liberada de impuesto de la zona oriental del país.

"Debemos mantener la serenidad. No caer en la alarma ni en el titular exagerado, porque estas manifestaciones de protesta y agitación son focos concretos y pequeños. Estos enemigos del cambio no pasarán", indicó el gobernante.

"Ni nos asustemos ni nos preocupemos. El país va por buen camino en su crecimiento", dijo al tiempo de dar cuenta de las positivas cifras macroeconómicas en los sectores de construcción, consumo de electricidad, importación de maquinaria y empleo productivo.