Pintura. Luz Negib

Metamorfosis de un recuerdo

La artista reinventa sus exploraciones con la naturaleza y la figura humana en "Brotes del recuerdo". También exhibirá una serie de bocetos inéditos que trabajó a través de los años

Por Alberto Revoredo

Briosa, visceral, onírica, apasionada, paisajística y evocativa. El reciente trabajo de la destacada y prolífica artista Luz Negib engrana recuerdos de una vida dedicada al arte, que vuelven a brotar a partir de un dibujo y que adquieren una nueva dimensión.

Toda su muestra parte de una figura matriz. ¿Por qué?
Comencé a dibujar en blanco y negro y apareció una figura. Cuando lo observé bien traía a colación una serie de gestos que yo hago cuando pinto, una serie de ideas que tengo sobre la naturaleza, porque para mí todo tiene que ver con eso. Esto es como un brote, es algo germinal.

¿Y por qué introduce la fotografía?
Un dibujo es casi irrepetible y por eso pensé en incorporar la fotografía. Hablamos de un dibujo que me trae recuerdos de cosas que he hecho. Entonces decidí intervenirlo utilizando la fotografía, jalando de cada época algo, ese es el motivo. Es como si estas ramas hubieran absorbido a los seres que aparecen.

Además va a presentar una serie de trabajos en pequeños formatos...
Sí, son bocetos que he ido haciendo a través de los años, tienen mucho tiempo. En general no soy una persona de bocetos. Normalmente entro a la tela de frente, con un gran trazo o un color premeditado, pero si por alguna circunstancia no tengo a la mano la tela o no tengo la cantidad del color que quiero, entonces hago trazos en papel. El papel siempre te da menos miedo; al lienzo se le tiene más respeto.

Siempre los tonos fuertes...
Eso es algo inevitable, porque para mí la esencia de la pintura es el color. Parto del color indefectiblemente, y cuando me imagino una muestra, porque me tomo un tiempo de concepción, de repente veo un rojo y me voy de frente a la tela y sale algo. Es así, el color es un estimulante.

¿Son colores que recogió luego de su temporada en el interior del país?
Puede ser, pero yo ya era colorista desde antes. Ahora claro, Ayacucho contribuyó mucho, así como todos los paisajes que he recorrido cuando era más joven. Por eso comencé una trilogía del paisaje peruano, que manejé durante casi una década, como un agradecimiento a ese paisaje que yo había vivido y que mis hijos no, porque surgió el terrorismo.

Esos escenarios se los llevó al taller...
Sí, porque yo absorbo el paisaje mentalmente y luego tengo que estar muy sola trabajando en el taller, en base a un recuerdo, a una motivación. Para mí hacer un paisaje no quiere decir copiar un paisaje; es una forma de decantar en realidad esos lugares y abstraerlos, lo que hago son abstracciones de paisajes. Siento la pintura desde un aspecto telúrico, desde la emoción que me produce.

Tal vez por eso vuelve ahora con un tema germinal...
Exacto, como tú dices, es un elemento que está siempre presente. Mi época figurativa ya pasó, es algo a lo que ya no voy a regresar. Entonces por eso, como un recuerdo, traigo esta fotografía intervenida, pero siempre buscando propuestas nuevas, vitales.

Haber visto toda su obra junta, en la retrospectiva que presentó en el 2003, debió ensamblar esos recuerdos...
Es una apreciación muy acertada; tú no sabes el impacto que te puede causar ver una obra que has hecho hace 20 o 30 años. Eso fue muy lindo para mí, algo muy importante. Por eso me parece divertida la idea actual, que con estas ramas germinales, con estos brotes abstractos, se mezclen las cosas que he hecho a través de los años.

Vamos a tener que esperar tres años más para ver otra exposición suya...
(Risas) Bueno, son mis ciclos, cada dos o tres años. Ya tengo la idea para la próxima muestra; eso es lo que vale. Yo siempre espero dos cosas. Cuando tengo la idea aguardo que se convierta en una sensación, y si tengo la sensación de algo espero que se convierta en una idea. Cuando tengo ambas recién me abalanzo sobre la tela.

Más información
Dónde:
Centro Cultural Peruano Británico (Jirón Bellavista 531, Miraflores) fecha: Del 3 al 31 de julio. Ingreso libre.