Serie animada. Generó polémica en Latinoamérica
Canal SONY retiró de su programación serie en la que se imitaba a líderes mundiales. A Bachelet se la presentó como objeto de deseo y a Alan García como amante de la buena vida
Sin una razón específica, Sony Entertainment Television anunció por medio de un comunicado que "Nada que ver", programa recientemente estrenado en sus pantallas, sale hoy del aire. "Seguiremos, eso sí, burlándonos del mundo los martes, en 'La Hora Políticamente Incorrecta'. De eso que no quede la menor duda. Ahora, 'Nada que ver' no será visto en las pantallas de Sony, aunque en ocasiones podrá asomarse", afirmó el canal en breve comunicado enviado a la indignada prensa chilena.
El diario "El Mercurio" de Chile resaltó en ediciones anteriores una denuncia que hizo el diputado Marcelo Forni ante el Consejo Nacional de Televisión de ese país por el episodio del pasado martes 26, en el que aparece una caricatura de Michelle Bachelet. "Mi idea es hacer un llamado de atención al consejo sobre programas que se venden como dibujos animados simpáticos y que tienen ofensas y burlas a personas e instituciones importantes," dijo Forni.
El 'reality' presidencial
La presidenta de Chile apareció reflejada en la serie, producida en Venezuela, como invitada del programa de conversación "Kofi Show", conducido por una versión del ex líder de la ONU Kofi Annan, quien en esta ocasión tiene una taza de café en vez de cabeza junto con otros mandatarios latinoamericanos como Álvaro Uribe, Hugo Chávez, Evo Morales, Néstor Kirchner, Lula da Silva y Alan García.
En el capítulo, Bachelet se presentaba como una mujer servil e ingenua, mientras el cantante argentino Charly García la encaraba por su falta de sexo. Ello causa una atrevida reacción de Annan. Por su parte, Alan García aparece como amante de la diversión y pone a sus colegas presidentes a jugar al "pollito inglés". Ningún vocero de Sony aclaró lo sucedido. Escuetamente, el libretista Oswaldo Graziani le dijo al portal Emol que no está autorizado para declarar porque no sabe qué pasó realmente.