Muestra. "Ministerio de la verdad"
La falta de objetividad, la percepción y la memoria. Temas de la exposición de fernando otero, cuyas obras expuestas en la galería fórum proponen enigmáticas estructuras cubiertas por sutiles veladuras
Por Enrique Planas
Las imágenes concretas no le interesan. Fernando Otero busca la imagen móvil que se genera entre dos superficies, entre una estructura al fondo y una superficie de veladuras. En construcciones de madera, cartón, papel y vidrio pintado, el artista juega con transparencias que enriquecen la composición, ofreciendo un rico contrapunto de materiales y texturas. La suya es una obra cambiante, relativa al punto de vista del espectador o la dirección de la luz sobre ella. En su obra no hay una verdad concreta. Nadie puede observarla objetivamente. Desarrollando ese concepto, el artista presenta en la galería Fórum "El ministerio de la verdad", un título robado de uno de los cuatro imponentes templos burocráticos del estado totalitario que George Orwell imaginara en su novela de política-ficción "1984".
Egresado de la Facultad de Arte de la Universidad Católica, la obra de Otero, de clara tendencia constructivista, no tiene mayor contacto con sus compañeros de generación. "En realidad, nunca me he comparado con mi medio. Desde muy chico empecé a pensar que es mejor no ver galerías inclusive, aunque es inevitable hacerlo. Ni siquiera tengo una idea muy clara de mi situación dentro del panorama. Creo que la soledad es un tema que tengo ya bien asumido", señala el artista, que confiesa tener a la arquitectura como la principal fuente de sus imágenes.
"La arquitectura tiene una presencia muy fuerte en mi trabajo. Siempre me ha atraído el diseño industrial además. Pero claro, visto desde la perspectiva de un artista. Nunca podría ser un arquitecto. Yo soy el artista que sueña con ser arquitecto. En el momento que empiezo a llevar a cabo una obra, es una desilusión total, es un romance frustrado, pues te encuentras con las matemáticas y la física", confiesa.
"Ministerio de la verdad" es una de esas muestras que le propone al espectador mirar con atención, ver más allá de la superficie...
Siempre mi constante han sido las estructuras. Se han vuelto menos minimalistas; antes eran como tejidos planos, ahora las estructuras tienen más personalidad. Lo interesante para mí ahora es cómo construir las estructuras. Yo tejía urdimbres muy prolijas, pero sentía que había algo que me faltaba. Empecé a retocarlas, a velarlas, a aplicarles más capas de pintura. Al principio sentía como una tortura tener que velar un trabajo que consideraba ya terminado, pero después entendí que allí estaba la gracia, en cubrir lo que había hecho y darle una sensación de temporalidad, de transcurso del tiempo y de la experiencia.
Cada cuadro tuyo cambia según el punto de vista del espectador. Cada cuadro esconde la posibilidad de transformación.
Claro. Y si no me lo quitas de las manos a tiempo, se sigue transformando eternamente. Hay cuadros que pasan mucho tiempo en mi taller, que no sobreviven a mi "Ministerio de la verdad".
¿Y cuándo crees que llega el final en el proceso de una obra tuya?
Creo que si mis cuadros se quedan en mis manos, no los pararía nunca. Es imposible parar. Un cuadro es una extensión de ti, un postulado tuyo. Siempre vas a tener ideas nuevas y siempre pensarás que hay algo mejor que hacerle, algo más que decir.
LA EXPOSICIÓN
Lugar: Galería Fórum. Larco 1150, Sótano, Miraflores
Temporada: Hasta el 26 de julio.