Tradición. Un vistazo a la cocina tradicional en Taiwán

Sabores del otro lado del mundo

Una visita a Taipéi, la capital de la república que gobernó Chiang Kai-shek, sirvió para conocer de cerca la gastronomía de esa parte del mundo los insumos marinos y las cocciones ligeras destacan en las mesas tradicionales

Por Catherine Contreras, Enviada especial

Taipéi, Taiwán. Todo empieza con una taza de té oolong. Su característico sabor amargo y astringente marca, a la hora del almuerzo, el inicio de un banquete que en la ciudad de Taipéi combina sabores marinos y de tierra, preparados de la manera más sana y natural.

Dependiendo de la ocasión, suelen llegar a la mesa entre 6 y 10 platos que serán compartidos entre los invitados. Copitas de vino de arroz caliente, con un toque dulce de ciruela deshidratada, servirán para hacer el tradicional 'kampéi' (seco y volteado).

Al ser Taiwán una isla, no es raro que la dieta diaria esté compuesta principalmente por productos marinos, aunque la carne de cerdo, gallina y ganso también ocupa un lugar destacado en la mesa.

Las frutas y verduras frescas (muy cotizadas en Taiwán, donde la poca superficie agrícola obliga a importar muchos productos) están presentes siempre en los desayunos y almuerzos. Lo mismo sucede con las sopas, que pueden ser ligeras y suaves de verduras o espesas e intensas de mariscos.

Los pescados suelen cocerse al vapor, lo mismo que la gallina y las carnes rojas, de las que además se disfruta el caldo cuando estas son cocidas al momento en finas láminas como carpaccio.

El taro, una legumbre tropical muy parecida al camote morado (por su sabor) y a la yuca (por su apariencia), es también muy usado en la gastronomía taiwanesa. En Taipéi suele presentarse sancochado, para piqueo, aunque es también muy usado en pastelería, por su alto contenido de almidón. Son muy típicos los dulces densos, 'pastelitos pegajosos' de diferentes colores, que también llevan como insumo principal harina de arroz. Estos divertidos y glutinosos dados suelen ser un ingrediente del helado taiwanés, que es más parecido a la raspadilla y que va rociado con jarabe de maracuyá o ciruela, unos trozos de gelatina muy consistente y un poco de puré de frejoles de diferentes tipos, especialmente el negro. Además de refrescantes, estos 'helados' son muy sabrosos.

COMIDA NOCTURNA
Otra forma de conocer la cocina popular taiwanesa es hacer lo que muchos en Taipéi: ir a los tradicionales mercados nocturnos.

Fuimos al de Shilin, uno de los más concurridos por los jóvenes y turistas, y vimos cómo a lo largo de varias cuadras muchos vendedores informales de comida se instalan con sus carritos (junto a las tiendas de ropa) para ofrecer todo tipo de comida al paso. No dude en que tiene gran acogida.

Ahí puede comer desde los mencionados helados tipo raspadilla (en Taipéi están a 35 ºC), diversas frituras (especialmente papas, sazonadas con todo tipo de especias, desde picantes hasta con sabor a mariscos), brochetas de calamares enteros o de corazón de pollo, patas de pollo picantes e incluso las muy solicitadas ostras, que preparan a la plancha como omelette. Los insumos deshidratados también copan el mercado, y la gran mayoría tiene sabor a mar.

Para finalizar, nada más que recordar un par de detalles: todo se come con palitos, y si lo que bebió fue de su agrado, no olvide terminar con un sonoro sorbo.