La policía se decidió a actuar

Profesores que encabezaron bloqueos fueron detenidos

Cientos de turistas siguen siendo las víctimas inocentes de los bloqueos. En Moquegua atacaron oficinas de congresista Hilda Guevara, del Apra

Corresponsales

El turismo fue ayer el más afectado por las protestas que por segundo día consecutivo se produjeron en las principales ciudades. Las marchas y bloqueos fueron protagonizados por los maestros del Sutep, secundados por otros gremios. Según la Defensoría del Pueblo, la policía detuvo a 158 personas por participar en actos de violencia. No se han registrado víctimas mortales.

En Tumbes, los maestros tomaron por asalto el puente del mismo nombre. Ellos rompieron el cerco que habían formado cuarenta policías, pero la presencia de cien soldados los hizo correr. Sus dirigentes fueron detenidos y conducidos a Seguridad de Estado. Otro grupo bloqueó la Panamericana a la altura del kilómetro 1.267.

En Piura, unas 1.500 personas se movilizaron hasta la sede del gobierno regional. En Bagua, los profesores, trabajadores de Construcción Civil y del Hospital de Apoyo bloquearon la vía Fernando Belaunde. Ellos protestan contra el incremento del costo de los alimentos. Las entradas a Trujillo, en tanto, fueron bloqueadas por más de 2.500 maestros. En Chimbote, más de mil maestros bloquearon el puente Lacramarca y quemaron llantas. En Huaraz se movilizaron por las calles.

Por bloquear la Panamericana Norte, a la altura del puente Reque, en Chiclayo, fueron detenidos por la policía los docentes Humberto Monsalve, Jorge Samamé, María de la Cruz y Edgardo Yamunaqué. Trabajadores de la empresa agroindustrial Pucalá también participaron en la marcha.

EN LA SELVA
En tanto, la tranquilidad volvió a Pucallpa, donde hubo un pequeño mitin. En Huánuco, un grupo de manifestantes trató de tomar la Dirección Regional de Educación, pero no lo logró. La carretera Federico Basadre fue tomada, pero en la noche fue reabierta. En Iquitos los trabajadores administrativos del sector Educación bloquearon las vías de acceso a la ciudad.

LOS TURISTAS
En Cusco, Perú Rail suspendió sus servicios de trenes a Machu Picchu debido a que la línea férrea fue bloqueada por los manifestantes. Unos 1.700 turistas tuvieron que quedarse en Aguas Calientes debido a esta decisión. Por la mañana, una locomotora que se dirigía a la hidroeléctrica de Machu Picchu sufrió un percance. Aunque el hecho se investiga, se cree que el accidente fue producido por algunas piedras dejadas por huelguistas. Este hecho no afectó a los turistas, pues está fuera de su ruta. Esto fue solucionado cuatro horas después.

En Arequipa, la Panamericana permanece bloqueada por mil manifestantes. Allí, la policía detuvo a ocho personas. En la vía Arequipa-Puno fue necesaria la presencia de la Cruz Roja, que en dos ambulancias evacuó a 39 turistas argentinos que retornaban del cañón del Colca.

En Puno, la intervención de las Fuerzas Armadas evitó que 14 vagones de carga con combustible del tren se incendiaran por acción de los manifestantes. Según Gonzalo Rojas, gerente de relaciones públicas de Perú Rail, unas mil personas llegaron a las instalaciones para prender fuego a los pastizales secos cercanos a la estación.

Ayer, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas envió una comunicación en el que negaba que el aeropuerto de Juliaca haya sido tomado el miércoles último. Sin embargo, Córpac el mismo miércoles emitió un comunicado en el que señala que el aeropuerto fue tomado por asalto y que los manifestantes causaron destrozos en la pista de aterrizaje y en las oficinas del terminal. La presencia de los huelguistas fue tan determinante que se suspendieron los vuelos.



Del consultor: Hay múltiples intereses
Por Javier Díaz-Albertini Figueras, sociólogo

Detrás de toda movilización social y política hay múltiples intereses y explicaciones. Sin embargo, desde el 'arequipazo' del 2002 hay un notable repunte de protestas dirigidas en contra del Estado, que es visto como fiel ejecutor del recetario neoliberal y también pro empresa privada.

Esto no debería extrañarnos. Estudios hechos en el país muestran que la mayoría de los ciudadanos no le teme al intervencionismo estatal en la economía, sino por el contrario, está de acuerdo. Las elecciones del 2006 reflejaron ese sentimiento cuando casi 50% de los electores optaron claramente por el estatismo, a pesar de la amplia campaña en los medios de comunicación en contra del candidato nacionalista. Pretender gobernar principalmente sobre la base de la estabilidad macroeconómica, el crecimiento del producto bruto interno y el impulso del TLC con Estados Unidos no resultó para el ex presidente Alejandro Toledo y embalsó la demanda social. La continuación de esta política solo cosechará el respaldo de los niveles socioeconómicos A y B, pero también un creciente malestar de los demás sectores, que será aprovechado por aquellas organizaciones (como el Sutep) con mayores recursos y capacidad de movilización.

La forma más efectiva de revertir esta situación es que el Gobierno redistribuya y que el prometido 'chorreo' fluya hacia más y mejores servicios sociales, y las regiones y localidades más deprimidas.