Polémica resolución en primera instancia
Jefe de la Unidad de Extradición reiteró que Álvarez fungió de juez sentenciador. Ministro Wagner dice que fallo fue una decepción pero confía en Suprema de Chile
Por Ítalo Sifuentes Alemán
El jefe de la Unidad de Extradición, Omar Chehade, recalcó ayer que a los magistrados chilenos involucrados con la extradición de Alberto Fujimori no les corresponde dilucidar si el ex mandatario participó en los delitos de lesa humanidad y corrupción ocurridos durante su gobierno, sino verificar que existen indicios probatorios de culpabilidad para que sea juzgado en el Perú.
Chehade hizo esta precisión luego de evaluar por segundo día consecutivo el fallo que el miércoles dio el juez chileno Orlando Álvarez, que consideró que el Perú no presentó pruebas contundentes de la participación de Fujimori en los delitos de corrupción y lesa humanidad ocurridos durante su gobierno.
"Aquí más que jurídico ha habido un tema ideológico, de otra manera no se explica que Álvarez se haya tomado facultades de juez sentenciador, las cuales no están contempladas en la legislación chilena ni en los tratados internacionales", dijo Chehade.
De este modo, el especialista en temas de extradición de la procuraduría ad hoc aludió a los antecedentes de Álvarez, quien se opuso a condenar a Augusto Pinochet por violación de derechos humanos en los casos de la Caravana de la Muerte y la Operación Cóndor, así como por corrupción tras el supuesto hallazgo de cuentas millonarias en el Banco Riggs del dictador chileno que murió en la impunidad.
"El fallo de Álvarez es tan parcializado que tomó en cuenta los testimonios que a pedido de los abogados de Fujimori dieron el propio ex presidente, sus hijos Kenji y Sachi, el ex ministro y congresista fujimorista Alejandro Aguinaga, el publicista argentino Daniel Borobio y el prófugo empresario Eduardo Calmell del Solar... Obviamente, todos fueron testimonios favorables al extraditable, y el juez Álvarez se los creyó todos", refirió.
Álvarez tomó esas declaraciones entre el 31 de enero y el 17 de agosto del 2006. En ese tiempo también recogió la versión del ex asesor de Fujimori, el sociólogo Francisco Loayza, quien informó a ese magistrado sobre la cercanía entre el ex presidente y Vladimiro Montesinos, sentenciado por corrupción.
Álvarez vuelve a justificar su fallo"Los antecedentes para extraditar a Fujimori eran vagos", dijo ayer el juez chileno Orlando Álvarez para justificar su negativa de extraditar a Alberto Fujimori.
Indicó que la mayoría de los testimonios que revisó fue de "oídas", es decir del tipo: "'Sí, yo supongo que Fujimori sabía'. No hay un testigo que presenciara que ordenó la matanza de La Cantuta".
El fallo de Álvarez fue considerado un paso a la impunidad por la presidenta de Transparencia Internacional, Huguette Labelle.
"La simple idea de que un líder pueda abandonar el país donde es acusado de robar y cometer atrocidades atenta contra el concepto básico de justicia", refirió Labelle.