Avance en Washington

Universidad da clases en lenguaje de señas para alumnos sordos

Universidad Gallaudet, cerca de Washington, recibe a jóvenes sordomudos de distintas partes del mundo

Por Miguel Vivanco, corresponsal

WASHINGTON. El invierno estadounidense suele ser inclemente con quienes tienen que recurrir al transporte público. Una fría mañana de noviembre del 2006, mientras viajaba en la línea roja del tren subterráneo de Washington, fui abordado por un grupo de jóvenes universitarios sordos quienes me entregaron un volante en el que anunciaban la radicalización de su huelga.

Inmediatamente advertí que se trataba de la Universidad Gallaudet, cuyos alumnos --al margen de exigir mejoras académicas-- se negaban aceptar la imposición de un nuevo rector que no fuera sordo como ellos.

Luego de un inusual diálogo, en el cual el golpe de mis palabras chocaba con la fuerza de sus gestos, quedó claro mi respaldo al pliego de reclamos y mi compromiso de visitar su universidad en un futuro próximo.

Las múltiples ocupaciones periodísticas me impidieron cumplir con la palabra empeñada. Ocho meses después, al revisar un estudio sobre casos de sordera entre niños hispanos en Estados Unidos del Laurent Clerc Nacional Deaf Education Center recordé el compromiso pendiente y realicé una visita informal a dicha casa de estudios.

Obviamente nunca encontré a los jóvenes que me abordaron en el tren. La mayoría de alumnos se encuentra de vacaciones y los pocos que permanecen en la universidad están concentrados en las bibliotecas y laboratorios.

Al ver la dedicación, la alegría e interés académico de los muchachos por convertirse en profesionales comprendí que todos los días uno descubre un mundo diferente a la vuelta de la esquina.

OASIS DEL SABER
La Universidad de Gallaudet es la meca para todos los que son sordos o trabajan con ellos. Hasta Washington DC llegan anualmente estudiantes de diversas partes del mundo para enrolarse en el único centro de estudios universitarios donde no existen barreras comunicativas de ningún tipo y en donde se gestan las principales investigaciones y debates en torno al tema de la sordera.

En sus aulas el 90% de alumnos es sordo. Allí funciona la lógica visual y el lenguaje universal de las señas, a los cuales tienen que adaptarse obligatoriamente todos aquellos que tienen en buen estado el sentido de la audición.

De sus cuatro mil estudiantes inscritos, la mayoría es estadounidense, pero también existen varios procedentes de América Latina, en especial de Argentina, Brasil y Colombia. Hay algunos peruanos, venezolanos y salvadoreños, entre otros.

Después de la masacre ocurrida en la Universidad Tecnológica de Virginia, en donde 32 estudiantes murieron acribillados por un joven con alteraciones mentales, las medidas de seguridad en todos los centros universitarios se han extremado y sus autoridades evitan divulgar cierto tipo de información personal.

Sin embargo, trascendió que el año pasado dos peruanas lograron graduarse con excelentes calificaciones. Mariam Castañeda, en la especialidad de psicología infantil, y Patty Anderson, en educación.

Igualmente, se supo que la argentina Marina Simón, quien no tiene problemas de audición, ya estaría por culminar sus estudios de doctorado en psicología clínica.

EJEMPLO DE VIDA
Desde diciembre del 2006 Roberto Dávila, hijo de inmigrantes mexicanos, se desempeña como rector de la universidad Gallaudet. A los 8 años una meningitis lo dejó sordo, pero gracias al apoyo de su madre, que lo impulsó a estudiar y mantener vivas las ganas de progresar, hoy es un ejemplo de fortaleza para sus estudiantes.

Dávila, de 74 años, dijo que gracias a la tecnología hoy los niños y jóvenes que padecen sordera cuentan con muchas oportunidades para desarrollarse profesionalmente e incursionar en el competitivo mundo laboral con éxito.

"Antes las personas sordas solo trabajaban en fábricas o lugares donde no se necesitaba la comunicación oral. Ahora con el uso de la tecnología pueden trabajar en diferentes carreras", manifestó Dávila.

El rector de la universidad Gallaudet señaló que las personas con limitaciones en la audición pueden comunicarse por teléfono en tiempo real, usando un sistema llamado Video Relay System, que es un servicio de telecomunicación en Estados Unidos y diversas partes del mundo, que permite a personas sordas comunicarse con otras, mediante un intérprete.

"Mi madre me envió a una escuela para sordos en Berkeley. No tenía dinero, pero hizo un esfuerzo. Mi madre me dio la oportunidad de tener una buena educación, me motivó a estudiar y superarme. Hoy estoy dirigiendo Gallaudet", evocó con nostalgia Dávila.

La historia personal y educativa de Roberto Dávila es un vivo ejemplo de todo lo que pueden alcanzar las personas sordas. Al terminar sus estudios secundarios en California ingresó a la universidad Gallaudet para estudiar educación. Luego obtendría un grado de máster en Hunter College y posteriormente un doctorado en la Universidad de Syracuse.

Sordera entre hispanos Quizás muchos ignoren que la sordera es un problema preocupante dentro de la comunidad hispana de Estados Unidos. Muchas familias inmigrantes no saben qué hacer ante la pérdida auditiva de sus menores hijos.

Un reciente estudio del Laurent Clerc Nacional Deaf Education Center, de la universidad Gallaudet, revela el impacto que tiene el proceso de toma de decisiones para educar a los niños con sordera, en donde la lengua, la cultura, el estatus minoritario y el acceso a la información juegan un papel importante. El estudio señala que entre los descendientes de hispanos que viven en Estados Unidos, 4,2%, o más de 900.000 individuos, poseen discapacidades auditivas.

Según los doctores Annie Steinberg, Yuelin Li, Louise Montoya y Vivian Ruperto, el proceso de toma de decisiones ante un niño sordo es complicado y está influenciado por emociones, creencias, valores, y expectativas.

"En Estados Unidos, la mayoría de los padres de niños recién diagnosticados como sordos e hipoacúsicos comparte la misma lengua y cultura que los profesionales de quienes buscan ayuda. Sin embargo, la frustración puede ser desalentadora ante la falta de información en español", apunta el estudio.



Quién fue Thomas Hopkins
Thomas Hopkins Gallaudet fue un educador pionero en la enseñanza a sordos.

Él abrió las puertas de la primera escuela para sordos de Estados Unidos, la American School for the Deaf. El resultado de este proyecto fue una generación de estudiantes sordos con una lengua común, que después fue conocida como American Sign Language (ASL). Ellos lograron ser capaces de leer y escribir en inglés.

Tras la muerte de Thomas H. Gallaudet, uno de su hijos, Edward Miner Gallaudet, participó en la fundación del primer colegio universitario para sordos, que en honor de su padre fue llamado Gallaudet College.

Esta institución, fundada en 1857, fue el origen de la Universidad Gallaudet , ubicada en la ciudad de Washington DC, y que es hoy la única institución de estudios superiores del mundo para personas sordas. La lengua oficial de la Universidad Gallaudet es la ASL.