Estudio regional toma indicadores de nueve países

El Perú tiene aún la más baja penetración en telefonía fija

La rebaja tarifaria que propone Osiptel retrasará inversiones, afirma Telefónica. Consultores creen que se debe invertir más en telefonía fija para ampliar Internet

Por Luis Corvera Gálvez

La Casona de San Marcos fue el lugar elegido por la Fundación Telefónica para presentar un informe independiente sobre la situación y perspectivas de las telecomunicaciones en la región. El Perú, según Carlos López Blanco, presidente de Enter, empresa encargada del estudio, presenta en el caso específico de la telefonía fija una muy baja penetración. Es más, figura en el último lugar entre los países analizados para el estudio (nueve, en total, de toda la región), con apenas 8 líneas por cada 100 habitantes, frente a las 13 de Ecuador, que figura en el penúltimo puesto.

Esto no debería llamar la atención, pues a pesar de haber estado en el primer grupo de países de la región que privatizó su telefonía fija (en 1994), por una u otra razón el Perú nunca pudo igualar a los demás (siempre ha estado entre los últimos), y esto ha sido motivo de críticas no solo de congresistas, sino también de la propia población, sobre todo de las provincias. Es más, ha sido tal la presión pública por falta de teléfonos fijos que el Gobierno y Telefónica se vieron obligados a sentarse a la mesa para negociar una reducción de tarifas y una mayor expansión de la cobertura (hay un compromiso de instalar 650.000 líneas e invertir US$1.000 millones en un lapso de cuatro años).

Un consumidor perspicaz podría preguntarse: ¿A quién le importa tener un teléfono fijo en un contexto en el cual existen teléfonos móviles en el mercado que son mucho más prácticos e incluso, según el perfil de consumo, más baratos que un equipo fijo?

Pues bien. Si una persona tiene acceso a Internet, lo más probable es que también tenga un teléfono fijo. En realidad, el 85,5% de quienes cuentan con Internet en casa utilizan su teléfono fijo para acceder al servicio (a través de ADSL o 'dial up') y, por tanto, resaltan López Blanco y Raúl Katz, presidente de la consultora Telecom Advisory Services, la expansión de la telefonía fija es necesaria, debido a que Internet se está convirtiendo en una herramienta indispensable.

Por cada punto de penetración de acceso a Internet, indica López Blanco --según la estadística internacional-- el empleo se incrementa en 0,23%, algo que en un país como el Perú, que cuenta con 16% de penetración según el informe (el INEI dijo en junio que la tasa era de 26%), sería una fuente significativa de puestos de trabajo.

¿EXPANSIÓN EN PELIGRO?
Lo expuesto por los consultores invitados por Telefónica resultó interesante para la gran mayoría de invitados. Pero lo más resaltante, señalaron varios de ellos, fue el momento en el que se presentó la información: en medio de una discusión entre la empresa y el regulador, Osiptel, sobre el nuevo valor del factor de productividad, el que servirá para establecer el monto en el que se reducirán las tarifas de telefonía fija en el país.

Es más, para la importancia del estudio, resultó extraño que ni la ministra de Transportes y Comunicaciones, Verónica Zavala, ni el presidente del Osiptel, Guillermo Thornberry, estuvieran presentes. En cambio, al lado del actual presidente de Telefónica, Javier Manzanares, estuvo su tocayo Javier Nadal, quien fue presidente de la empresa durante la definición del valor del factor de productividad vigente.

Manzanares se mostró bastante confiado en que esta vez la empresa tendrá éxito en su discusión con el Osiptel sobre el factor (le ha pedido establecer en 4,13% y no en 8,23% el valor). Y es que, argumentó, "hay errores de metodología que deben ser corregidos". Y en eso, concuerda con casi todas las consultoras del país. En todo caso, añadió, establecer un valor de 8% no irá "contra Telefónica, sino contra la inversión en telefonía fija. Con eso se reduciría la posibilidad de que ingrese mayor competencia".



La siguiente negociación
Si bien Javier Manzanares ha dicho que Telefónica aceptará la decisión del Osiptel sobre el valor del factor de productividad, en el anterior proceso, tras perder, la empresa optó por acudir a un proceso arbitral, en el cual consiguió que se reconociera un 1% como exceso. Sin embargo, la empresa hasta ahora no ha presentado un reclamo formal al Ministerio de Transportes y Comunicaciones, para que el Gobierno determine la forma en que compensará el mayor valor descontado en las tarifas y, por ende, de los ingresos de Telefónica.

Además, una vez superada la actual definición del factor (en setiembre), la empresa tendrá que prepararse para presentar, el próximo año, un pedido de ampliación de su concesión por cinco años adicionales. Manzanares se muestra confiado en que no habrá razones para que se le niegue el pedido de ampliación, pero hasta ahora no se ha resuelto su solicitud anterior. En ese sentido, en la práctica, hoy la empresa opera con una proyección de inversiones de 15 años y ya no de 20 años, como hacía hasta inicios de esta década.