Gobierno quiere canalizar el crecimiento
Para el CIES, el Ejecutivo está en condición de poner objetivos más altos
Por Natalia Vera Ramírez
Las recientes cifras del INEI indican que la pobreza se redujo de 48,6% en el 2004 a 44,5% en el 2006. Con estos resultados, el ministro de Economía, Luis Carranza, anunció que el Gobierno replanteará su meta sobre reducción de la pobreza para el 2011, ya que el piso que el Ejecutivo estimaba al inicio de su gestión (50%) era más alto que el real.
Explicó que el recálculo se debe a que el Gobierno planteó inicialmente que la meta de reducción de la pobreza al 2011 era de diez puntos, es decir de 50% a 40%. No obstante, este objetivo resulta insostenible al tener un índice de pobreza de 44,5%.
Comentó que la pobreza podría reducirse a un promedio de 2% cada año si se logra canalizar adecuadamente los recursos que genera el crecimiento económico. Asimismo, anunció que se replanteará la meta de reducción de la desnutrición infantil en 1% por año con la ayuda de los programas sociales.
Respecto a la función del Estado en este objetivo, dijo que "el gasto público debe servir como compensador del desbalance de los beneficios del crecimiento económico". Se refería al hecho de que el área rural del Perú sigue concentrando la pobreza, mientras la costa urbana, gracias al crecimiento del empleo, ha elevado su nivel de gastos.
¿META MODESTA O RAZONABLE?
Aunque el Gobierno anuncia mejoras en la focalización del gasto público para bajar 10% la pobreza en cinco años, para el director ejecutivo del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), Carlos Eduardo Aramburú, la meta puede ser más alta y, sobre todo, más equitativa.
Indicó que el hecho de que la pobreza haya disminuido en el área rural solo medio punto (69,3% en el 2006) se debe a que el sector privado no está interesado en invertir en estas zonas. Recomendó que la inversión pública debe dotar de infraestructura al área rural, para hacerla atractiva a los ojos de la inversión privada.
Comentó que en los países asiáticos la reducción de la pobreza fue más acelerada, porque los gobiernos ejecutaron fuertes inversiones en infraestructura para las zonas rurales, lo que agilizó el proceso.
En tanto, para el ex ministro de Trabajo Fernando Villarán, la meta de reducción es "significativa y razonable". Sin embargo, expresó que la intervención del sector público debe generar proyectos sostenibles y empleo, como hace Sierra Exportadora. "De este modo, las empresas privadas se animarán a reactivar las zonas más necesitadas", concluyó.