Enfoque: Lo que está en juego

Por Diana Seminario Marón, Editora de política

¿Qué tienen en común los reclamos y propuestas radicales del humalismo con la agenda de Unidad Nacional en el Parlamento? La única respuesta que se puede ensayar es que a ambos los une el afán de alcanzar el poder en el Congreso.

Aún son frescas las imágenes del líder del nacionalismo Ollanta Humala marchando por las calles en contra del sistema, de la ley de la carrera pública magisterial y hasta del TLC. Como sabemos, fue con los votos de Unidad Nacional que se aprobó la nueva ley para el magisterio y es esta bancada la que también apoyó, en el actual Congreso, la aprobación de las adendas para el TLC:

Entonces, resulta inexplicable cómo ambas posturas radicalmente opuestas pretendan conciliar una agenda parlamentaria.

¿Qué está dispuesto a ceder Unidad Nacional a cambio de que los humalistas apoyen la candidatura de Javier Bedoya? Por lo pronto, ayer el congresista Juan Carlos Eguren anunció que se pondrá en agenda el programa nacionalista de retornar a la Constitución de 1979, lo que a todas luces traería consigo un peligroso riesgo para la estabilidad del Estado de derecho.

El Partido Popular Cristiano y quienes lo acompañan en la alianza Unidad Nacional han dado muestras de vocación democrática, cosa que, lamentablemente, sus ahora aliados no pueden exhibir con el mismo lustre.

¿Es que acaso el empecinamiento por una candidatura puede poner tantas cosas en riesgo e incluso el peligro de retroceder lo ya andado?