Un reclamo social que se transforma en plataforma de violentos
Por Javier Ascue Sarmiento
Lulián Altamirano Román, de 48 años, recibió el impacto de una bala en el tórax mientras arrojaba piedras con una huaraca (honda de lana de alpaca) desde las alturas de Champaccocha, principal acceso carretero hacia Andahuaylas. Era uno de los 15 mil campesinos que habían sitiado Andahuaylas.
El enfrentamiento entre una patrulla de la policía y los enardecidos campesinos era desigual. Por varios frentes llovían las piedras en medio de disparos que se escuchaban hasta San Jerónimo. Los pasajeros, choferes y algunos turistas de los diez ómnibus varados en este lugar estaban prácticamente entre dos fuegos.
El oficial jefe de la patrulla ordenó el repliegue para evitar más heridos. En ese momento se escucharon los gritos de varios cabecillas con los rostros cubiertos que exigían a los campesinos matar a los policías o a quienes se atrevieran a desbloquear la carretera.
El servicio de inteligencia señaló que estos sujetos serían unos diez senderistas que hace cinco meses salieron de la cárcel. Incluso se los vio unos días antes del paro, caminando por las calles de Andahuaylas con conocidos agitadores de la región.
Los policías heridos en Champaccocha, Édgar Llanos Bustamante y Juvenal Pérez Ccorisoncco, confirmaron la presencia de estos sujetos que, tras el sangriento enfrentamiento, desaparecieron de la escena.
Los pobladores de esta comunidad informaron que los hombres con los rostros cubiertos son desconocidos y que llegaron a la zona el mismo día de los sucesos. También indicaron que se negaron a obedecer cuando les ordenaron, con improperios y amenazas, atacar y matar a los custodios heridos, así como incendiar los vehículos.
LOS HUMALISTAS
Los pobladores de Champaccocha confirmaron la presencia, en el bloqueo de la ciudad, de etnocaceristas vinculados al movimiento humalista de Andahuaylas, además de la llegada de otros cuatro dirigentes de esta agrupación procedentes de Puno y Arequipa que ofrecieron levantar en armas a los campesinos.
Estos informes fueron entregados al comandante Edwin Rolando Pereyra, jefe de la División Policial de Andahuaylas, así como a la fiscalía de turno y la Defensoría del Pueblo.
Tras la muerte de Julián Altamirano, el incendio de dos ómnibus y que quince personas resultaran heridas, el panorama de los huelguistas campesinos comenzó a cambiar. El miércoles 18, en horas de la tarde, decidieron realizar una asamblea extraordinaria con la presencia de los 120 presidentes de comunidades plenamente identificados. Como se sabe, no permitieron el ingreso de ningún desconocido a dicho encuentro .
Reafirman posición sobre paralizaciónEl ex congresista Michael Martínez, líder del Movimiento Kallpa (Fuerza), confirmó que los integrantes de su agrupación participaron en el paro agrario y el bloqueo de las carreteras de la provincia de Andahuaylas, que dejaron un campesino muerto.
Dijo que su partido político es el que ha dado origen al Frente de Defensa Regional Agraria de Apurímac (Fedra), donde están todos los colores y tintes políticos, desde el Apra hasta los movimientos no partidarizados de Apurímac.
"Quienes pretenden desvirtuar el paro campesino diciendo que este ha sido organizado solamente por Kallpa y Michael Martínez, desconocen la participación del resto de los movimientos y deforman la idea de esta lucha social", subrayó.
De ser verdad dicha presunción, confesó, se sentiría muy halagado, ya que resulta ser una suerte de honor convocar a miles de personas dispuestas a morir por conseguir objetivos.
Al referirse al Fedra, dijo haberlo fundado con los principales lineamientos de lucha social. Indicó que estas luchas no pueden ser partidarizadas. "Es una regla de oro de la organización", subrayó aclarando que personalmente no estuvo en Andahuaylas cuando ocurrieron los enfrentamientos. En su reemplazo estuvo Antonio Medina, quien coordinó las movilizaciones de los campesinos desde que se inició los bloqueos el sábado pasado.
Respecto al Movimiento Llapanchik (Todos), su contendor político liderado por David Salazar, presidente del Gobierno Regional de Apurímac, sostuvo que este también participó en los paros.