Carolina Herrera asistió como invitada especial a la pasarela UNE-Orbitel 2007 en Medellín. Dio una clase magsitral de elegancia donde triunfó el "Menos en más"
Por María Elena Peschiera, Enviada especial
MEDELLÍN. Fue una noche de gran talento, que dejó boquiabiertos a los invitados.
Carolina Herrera presentó su colección primavera-verano sobre la pasarela de gala UNE-Orbitel, que define como un estilo clásico con un toque muy moderno, especialmente para los tiempos que vivimos.
El Comercio conversó en privado con María Carolina Josefina Pacanins y Niño, conocida como Carolina Herrera, nacida en Caracas, Venezuela, en su suite del hotel Intercontinental.
Se presentó como una diseñadora cuya fortaleza y esencia no son ni los impecables vestidos ni su industria, que abarca alta costura, fragancias y accesorios.
No, la verdadera esencia de Carolina Herrera radica en ella misma, en su calidez, espontaneidad y simpatía.
Fue la segunda de cuatro hermanas, y desde muy temprana edad se caracterizó por la agudeza de su ojo, de su percepción estética.
Proveniente de una familia en donde las mujeres "crecían para ser bellas y casarse bien", identificó bajo la guía infalible de su madre que el ser bella y el verse bien no lo era todo en la vida.
¿De dónde viene el estilo Carolina Herrera?
Yo no estudié moda, nunca hice nada de moda, solamente cuando decidí empezar la colección tuve la gran suerte que yo tengo el ojo preciso para las proporciones y mezclar los colores. Sé exactamente cómo debe ser, como deben estar los hombros y las costuras y todo. No sé coser, no sé ni pegar un botón bien,tampoco creo que técnicamente sé cortar los patrones. Pero eso no se necesita tampoco. Tú tienes que tener un equipo, pero el ojo es más importante que un diseñador que se va a una clase de diseño donde te enseñan a cortar y a hacer los patrones y todo eso. Se te va la vida entera y tu inspiración, tu forma de poner tu visión, no funciona. Quizá creciendo y lo que vas viendo en tu casa, las mujeres bien vestidas todo, eso te va acostumbrando el ojo a una cosa bonita. Yo me acuerdo de que cuando hice mi primera colección lo más importante de todo para mí era que la ropa tenía que estar perfectamente bien terminada por dentro también. Todo tiene tiene que ser visual, porque la moda es para el ojo no para tu cabeza... para tu cabeza es una tiara.
¿Alguna vez ha considerado usar alpaca peruana?
Me la ofrecieron, especialmente la baby alpaca, que es una maravilla. Pero lo que pasa es que la producción es complicada, porque muchas veces no cumplen, o la cantidad no cumple los requisitos. A mí me gusta experimentar con todo, y yo creo que la baby alpaca ha sido lindísima siempre. La vicuña tampoco la uso. Es como todo en la vida, cuando compramos las telas compramos en Europa, son compañías muy establecidas. En el Perú es un trabajo artesanal que es una maravilla, pero es para poquitas piezas. Tú sabes que eso poco a poco se va abriendo más. Es como todo lo que encuentra alguien que es el precursor, tipo Armani, que dicen que está produciendo alpaca en el Perú. Entonces a la gente le llama la atención. Pero no solo es eso, tienen que tener representantes que les toquen la puerta a los diseñadores, que nos muestren para verlo, ¿si no cómo sabemos?
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