Especial.Semana de bandera. No es posible cuantificar resultados
Inscritos no pueden afirmar si la campaña les trajo resultados
Por Luis Felipe Gamarra
No es posible hablar de números. Ninguno de los gerentes de las distintas empresas con los que conversamos (integrantes del programa Cómprale al Perú) pudo afirmar, categóricamente, que el programa le trajo una recompensa en sus balances de fin de año. Ni Intradevco, productor de Sapolio y la más entusiasta de todas las empresas en promover el consumo de compra de productos peruanos, pudo ser menos tajante en el tema. "No puedo asegurar que gracias al programa vendemos más, existen muchos factores, como la publicidad, el márketing, las promociones, que contribuyen con la venta final de nuestros productos. No hemos hecho ningún estudio que nos diga si vendemos más por el programa; así que es imposible para nosotros afirmarlo", señaló Eduardo Dasso, gerente de márketing de la empresa, quien enfatizó que Cómprale al Perú no deja de ser una importante iniciativa del Gobierno por respaldar la marca país dentro y fuera del Perú. "Todos nuestros productos tienen el símbolo, y desde el inicio hemos exportado con él a Bolivia, Ecuador, Chile, Venezuela y EE.UU. Nunca hemos tenido problemas por eso; todo lo contrario", afirmó Dasso.
En ese mismo sentido, Javier Dancuart, gerente comercial de Eternit, empresa que forma parte de la campaña desde el 2004, señala que no es posible aterrizar en números las ventas respecto al uso del logotipo Hecho en el Perú. "No podemos decirte que 'por el logo vendemos más', porque no es tan simple; apoyamos la iniciativa del Gobierno porque nos parece importante unificar la producción nacional en torno a un mismo concepto de calidad, pero no sabemos si nos va mejor o no por eso", dijo el ejecutivo. Agregó que en una licitación pública, las empresas con el logotipo Hecho en el Perú no obtienen una mayor puntuación en su calificación respecto a las empresas sin el logotipo.
Martín Pérez, gerente de márketing de Ocucaje, responsable de un producto considerado de bandera, tampoco puede hablar de números exactos, pero sí de un dato interesante: "Yo no diría 'vendo más por tener el logo', pero sí sé que en el 2005 exportaba un contenedor y en el 2006 unos nueve. En el caso del pisco, sí considero que ha sido fundamental, no solo la campaña, sino también el apoyo del Gobierno por poner sobre el tapete el tema de la denominación de origen". Pablo Salinas, gerente comercial de los productos naturales Kaita, va más allá y es el único que señala que el logo rojiblanco podría ser responsable del 7% de sus ventas, aunque no puede afirmarlo con seguridad.
Quisimos conversar con un representante del Ministerio de la Producción (responsable del programa) para recoger cifras que respaldaran los logros del programa. No hay que olvidar que durante la administración Toledo, a través del entonces ministro del Produce, Alfonso Velásquez, se trazaron una serie de metas para apoyarlo: empadronar a 2.000 empresas, alcanzar un PBI manufacturero no primario de 7% y una tasa de crecimiento del empleo en el sector manufacturero de 4%. Pero ni el ministro Rafael Rey, ni el viceministro de Industria, Carlos Ferraro, aceptaron una entrevista sobre este tema.
ESPÁRRAGO ROJIBLANCO
Eduardo Farah, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias, donde la semana pasada se celebraron los tres años del programa, es el único representante gremial que dio cara por la campaña. Él considera que esta ha elevado los estándares de calidad de los productos que se han adherido, por lo que cada vez más gente compra la manufactura nacional.
"Quizá --como hace Colombia con el café-- deberíamos ponerle fuerza a determinados productos que vendan la marca país, y no necesariamente a todos, todavía está como iniciativa; pero el gremio empresarial está interesado en hacer eso con el espárrago", explicó Farah. Es una idea que irá tomando cuerpo, apoyada por la SNI, así como por la Asociación de Exportadores (ÁDEX), pero que deberá contar con el apoyo del Gobierno, explica Farah. Asegura que la próxima semana se sabrá más acerca de esta importante iniciativa en búsqueda de posicionar en el mundo la marca país.
Quizá las empresas no pueden contabilizar el efecto de la campaña Cómprale al Perú en sus números, pero no es posible negar que el impulso del Gobierno ha concientizado al consumidor nacional por la compra de productos con manufactura local. ¡Que siga así!
AL GRANO
"Falta un mayor impulso al programa"
Por Alfonso Velásquez, Ex ministro de la Producción
4 ¿Se llegaron a cumplir las metas que se trazaron durante su administración?
Algunas sí, como la normalización; otras, como intentar incorporar a 2.000 empresas del saque, no.
4 ¿No cree que el actual Gobierno ha descuidado el programa?
Me gusta hablar en positivo; creo que no se le está dando el impulso que se le dio cuando comenzó.
4 ¿El TLC podría ser una gran oportunidad para reactivar el programa?
El TLC servirá para motivar al pequeño productor para que oriente su producción hacia la exportación. Al posicionar el concepto de normalización, registro industrial y formalización, dimos un paso significativo porque se fomentó la fabricación de productos con normas que permitan la presencia de productos peruanos en el mercado internacional
4 ¿En qué cree que ha beneficiado al empresariado el programa?
La campaña logró posicionar en el corazón de los consumidores nacionales la preferencia por lo nuestro; ese es un resultado muy concreto.