Patrimonio arqueológico. Ciudadano alemán devuelve lote
Se gestiona la llegada de un millar de objetos precolombinos
Por Andrea Castillo Calderón
Dos años y medio después de que un anónimo ciudadano alemán decidiera restituir al Perú, por iniciativa propia, 18 piezas arqueológicas precolombinas, entregándolas al consulado peruano en Hamburgo, estas llegaron al país y pasaron ayer a la custodia del Instituto Nacional de Cultura (INC).
Se trata de once ceramios enteros, cuatro fragmentos de cerámica, dos objetos (maracas) de origen orgánico y uno de metal (cobre) de culturas precolombinas que florecieron en el norte del país, como Chimú, Mochica, Cupisnique, Recuay y Virú.
Las piezas fueron entregadas ayer por el ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde, a la directora del INC, Cecilia Bákula, en una breve ceremonia realizada en el palacio de Torre Tagle.
"Con esta ceremonia demostramos una vez más el compromiso del Ministerio de Relaciones Exteriores --a través de sus misiones y consulados-- de localizar, recuperar y repatriar los bienes culturales extraídos ilegalmente del país y entregarlos a la dirección nacional del INC para su conservación", destacó el canciller.
También dijo que se ratificaba la decisión del Perú de proteger y conservar su vasto patrimonio cultural al amparo de la Ley General de Protección del Patrimonio Cultural de la Nación, su reglamento, y de la Convención de la Unesco, suscrita en 1970, sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la exportación, importación o transferencia ilícita de bienes culturales; y el convenio de las Naciones Unidas, firmado en 1995, sobre bienes culturales robados o exportados ilícitamente.
Si bien a las autoridades consulares no les fue posible realizar indagaciones sobre el origen de las piezas arqueológicas, las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores y del INC sí tienen la certeza de que fueron extraídas ilegalmente del país.
"Su retorno se debe a un ciudadano alemán que recibió la colección de un familiar, pero comprendió que el patrimonio fuera de su lugar de origen pierde valor y no tiene la posibilidad de ser interpretado debidamente", destacó Cecilia Bákula.
También agradeció el trabajo coordinado de funcionarios consulares y del INC para repatriar desde Alemania estos restos arqueológicos. "Pero no solo se trata de recuperar, el esfuerzo es no perder patrimonio", subrayó, al tiempo de indicar que ello exige el trabajo con Aduanas y la Policía Nacional, así como el apoyo de la ciudadanía.
"Al perder patrimonio, perdemos memoria, eslabones, dignidad y la posibilidad de entendernos y sentirnos dueños de un pasado glorioso. El país debe sentir que en el INC se trabaja con empeño por conservar y permitir que todos los peruanos tengamos siempre la seguridad de ser parte de una gran nación. No debemos permitir que el tráfico ilícito destruya ese potencial inmenso", sostuvo Cecilia Bákula.
EXHIBIRÁN PIEZAS
Del lote de 18 objetos arqueológicos, cuatro son piezas escultóricas de estilo moche (una figura antropomorfa de cerámica; un cántaro zoomorfo de un mono sentado; una botella antropomorfa que representa a un personaje con carga y una máscara funeraria de cobre).
Asimismo, hay cuatro objetos chimú (tres botellas escultóricas zoomorfas --una representa a un perro, otra a un mono y la tercera a un pato, respectivamente-- y un vaso escultórico antropomorfo de un hombre de pie).
También hay una vasija de estilo recuay de un personaje de élite; y una botella virú de doble cuerpo que representa una vivienda. De la colección destaca especialmente un objeto de la cultura Cupisnique, de la cual hay pocas piezas catalogadas en el país. Se trata de una botella con representación en alto relieve de un felino (un otorongo, comentó entre sonrisas el canciller García Belaunde).
El conjunto incluye dos objetos de estilo indefinido, un cántaro escultórico zoomorfo que representa a un mono y dos maracas de material orgánico de estilo indefinido.
Concluida la ceremonia de entrega en la sede de la cancillería, personal del INC embaló nuevamente las piezas en cuatro cajas de cartón para conducirlas a la sede del Museo de la Nación donde, luego de pasar por un tratamiento de limpieza y consolidación, se integrarán a una sala de exposición especialmente acondicionada para la cumbre de presidentes de mayo del 2008.
LOTES POR VENIR
Esta no será la última repatriación de patrimonio cultural, pues se espera el próximo arribo (luego de tres años de gestiones) de un millar de objetos, la mayor parte bienes arqueológicos, procedentes de Miami (EE.UU.).
También llegarán al Perú diversas piezas recuperadas en Argentina, Uruguay y Chile. En este último caso se trata de 12 pinturas coloniales, adelantó Cecilia Bákula.
Asimismo destacó que, a través del estudio legal contratado para tal fin, se ha logrado que la casa de subastas Christie's de EE.UU. informe a sus usuarios que no incluirá piezas del patrimonio cultural peruano en las próximas subastas.
Además, se le ha pedido que identifique a los 'propietarios' de los 24 lotes de objetos arqueológicos peruanos rematados en mayo pasado, y a quiénes los adquirieron.
Evitan salida ilegal de patrimonio
El proceso de repatriación de bienes del patrimonio arqueológico y cultural demanda fondos, pues debe contratarse un perito que se desplace al lugar donde se encuentran las piezas para comprobar y demostrar que los objetos son legítimos y genuinos del Perú; luego debe tramitarse el permiso para sacarlos del país donde fueron hallados, además del costo de embalaje y su posterior envío al Perú.
El INC cuenta actualmente y por primera vez, según afirmó su directora, Cecilia Bákula, con 600.000 dólares para financiar los trabajos de identificación, repatriación, autenticación, embalaje y seguros de traslado de los objetos por repatriar.
Otro frente importante por reforzar radica en las acciones para detectar la salida ilegal de patrimonio cultural, trabajo en el que participan en forma coordinada Aduanas, el Ministerio Público, la Policía Fiscal y el INC. Solo entre febrero y junio pasado, el Departamento de Patrimonio Cultural de la Dirección Nacional de la Policía Fiscal realizó 30 intervenciones para recuperar objetos precolombinos.
Para los investigadores, las normas vigentes limitan la acción policial en beneficio de los traficantes. Por ejemplo, el Código Penal no tipifica como delito la oferta y venta de piezas a través de Internet.
"Esto actualmente no es un delito. Por eso es recomendable que se modifique el Código Penal. Asimismo, es conveniente que el robo de objetos de patrimonio arqueológico y cultural se considere un robo agravado", comentó el coronel Percy Rivera Paiva, jefe de la División de Delitos contra la Administración Pública y Patrimonio Cultural.