Feria Internacional del Libro de Lima. Entrevista con JOSÉ DE PIÉROLA

De donde no vuelve nadie

Diferentes voces para recordar toda una época de violencia: "El camino de regreso" es un ambicioso fresco de la sociedad peruana acosada por el terrorismo el atentado en tarata enciende la chispa de una poderosa novela

Por Enrique Planas

EL CAMINO DE REGRESO
Autor José de Piérola
Editorial Norma
País Perú
Páginas 420

¿Podemos dar marcha atrás a la historia? ¿Caminar sobre nuestros pasos y corregir nuestras erradas decisiones? Estas son las preguntas que se hace el personaje principal de "El camino de regreso" (editorial Norma), la última y poderosa novela del escritor peruano José de Piérola. Preguntas de imposible respuesta (es imposible volver en el tiempo), formuladas en los difíciles años de la violencia en nuestro país, para lo cual hay que revivir la pesadilla de Sendero Luminoso, el trágico atentado en la calle Tarata, en Miraflores, y abrir un espacio para que diferentes personajes, dentro o fuera del país, compartan sus experiencias más traumáticas. José de Piérola, flamante profesor del programa de creación literaria bilingüe de la Universidad de Texas, no busca simplemente revivir, a través de la ficción, la más dolorosa época de nuestra historia contemporánea, sino --como él explica-- entenderla e integrarla al inconsciente colectivo.

El escritor catalán Eduardo Mendoza decía que una novela no es otra cosa que el paso del tiempo sobre determinadas personas y lugares. Su novela es un excelente ejemplo de esa definición: la construcción de una época que nos pasó duramente por encima...
El tiempo es fundamental en la construcción de la novela. Y una de las cosas que me resultó interesante es que partí de una fecha específica: el atentado en Tarata. A partir de este hecho, como trazando círculos concéntricos, la historia empieza a abarcar más en el espacio y en el tiempo. A mí me interesa mucho no solo contar una historia, sino también las complejidades que la rodean.

Muchos dicen que solo después del atentado en Tarata, el Perú oficial se percató de la gravedad de la guerra interna. ¿Piensa lo mismo?
Creo que Tarata tuvo esa terrible 'virtud': traer la guerra a Lima. Al principio, se hablaba de 10 mil, 15 mil muertos, ahora se sabe que hubo más de 70 mil muertos. Era una guerra que se libraba muy lejos de la conciencia de Lima. La capital es tan grande que se puede aislar de algunos aspectos de la vida nacional. Tarata fue una terrible llamada de alerta, y creo que a partir de allí empezaron a cambiar las cosas.

Ahora que afloran en el país diversas novelas sobre los años de la violencia, ¿cree que hemos llegado a un tiempo para reflexionar con madurez sobre lo sucedido o es una simple moda literaria?
Para poder reflexionar sobre la guerra hay que tener cierta distancia, temporal y espacial. En mi caso, la distancia espacial me ha ayudado a verme a mí mismo en esos años. Nunca es muy tarde ni muy temprano para reflexionar sobre una etapa tan traumática. Creo que hay tres formas de volver al tema de la violencia: una es explicarla, cosa que la literatura no puede, y la sociología muchas veces tampoco logra conseguirlo, otra es trivializarla, ablandar los filos de la experiencia para incorporarla como una versión más ligera de la historia, con la esperanza de dejarlo atrás. Eso es lo que ha ocurrido en EE.UU. con respecto a su guerra civil o a la Segunda Guerra Mundial. La tercera, que creo es la forma más constructiva, es replantear los problemas que ocurrían en esa época. Eso es lo que me interesa: explorar los conflictos de entonces, esas diferentes opciones y las vidas afectadas, sin pretender obtener ninguna respuesta.

Es interesante, además, que haya escrito un retrato tan ambicioso de la violencia en el Perú viviendo en San Diego, Estados Unidos...
A fines de los años 80 aún trabajaba en el Perú como ingeniero, como constructor. Tuve la suerte (o mala suerte) de viajar a asentamientos mineros en los Andes, durante la época de la violencia. Me tocó ver de muy cerca pequeños pueblos abandonados o muertos a un lado de las carreteras. Cuando salí del Perú, esas fueron las imágenes que me llevé. Y cuando comencé a escribir no tenía la menor intención de trabajar sobre ello. Sin embargo, ese fue el tema que inmediatamente apareció en mi trabajo, en mis primeros cuentos y mi primera novela. Lo que somos ahora tiene mucho que ver con lo que ocurrió entonces en el Perú, lo recordemos o no. La labor de recordar esa época es, para mí, una manera de reafirmar mi propia identidad.

FIL EN BREVE

VEINTICINCO AÑOS DE LA OBRA
Los 'Yuyas' y su música ambulante
Si hay una obra del grupo Yuyachkani que permanece en la memoria de los niños de diferentes generaciones esta es "Los músicos ambulantes". Por ello, a propósito de sus 25 años, la feria abre sus puertas a la compañía dirigida por Miguel Rubio para rendir homenaje en el auditorio Ricardo Palma al burro andino (Augusto Casafranca), la gallina criolla (Ana Correa), la gata selvática (Débora Correa) y el perro norteño (Teresa Ralli). Sin olvidar el acompañamiento del maestro Rivadeneyra (Julián Vargas) y el maestro Vilcashuamán (Amiel Cayo).

HOY SE PRESENTA
Jaime de Althaus y la revolución capitalista
En la sala César Vallejo, a las 8:30 p.m., se presentará "La revolución capitalista en el Perú", libro del periodista Jaime de Althaus editado por el Fondo de Cultura Económica. La presentación es una inmejorable oportunidad para polemizar sobre los mitos del desarrollo económico vividos en el Perú en los últimos 15 años. Acompañado por un panel de lujo integrado por Hernando de Soto y Julio Cotler, De Althaus reflexionará sobre el proceso de profunda transformación que atraviesa el país.