Feria Internacional del Libro de Lima. Entrevista

Rema en su propio mar

La escritora cubana Wendy Guerra presenta en lima "Todos se van", ganadora del premio Bruguera de novela 2006 la cita es hoy a las 8:30 p.m. en la FIL

Por Alberto Revoredo

Vive frente al mar, por eso le han dicho que no corre, sino que nada. Y cuando nada lo hace en todas las aguas, porque no le da la gana de estar en uno u otro lado. En ambas partes hay gente que la necesita. A sus 36 años, la escritora cubana Wendy Guerra se considera una temeraria, de esas que cuando va a caballo se desboca, y sí que le ha pasado. Cuando llegó a esa casa, donde ahora habita, encontró plantas, ratones y fotografías navegando en el fango, producto de los ciclones. Se preguntó entonces: "¿Qué hecho dramático hizo que esa gente dejara su pasado atrás?". "Todos se van" (Premio Bruguera de Novela) retrata, en forma de diario personal, la vida cotidiana de una nieta de la revolución.

¿Por qué todos se quieren ir?
El apagón es general. Es un fenómeno que pasa en muchos países. Las personas parten por diversas razones; algunas se van, otras regresan con la frente marchita, pero lo hacen después de muchos años. Y claro, luego hay que explicarles un país que no entienden.

¿Y adónde quieren ir?
Algunos se van a México, como para hacer un paso intermedio; otros, más románticos, piensan en París, y otros van a Miami, que es como un reflejo de La Habana.

¿Se considera una nieta de la revolución?
Si tu abuelo fue un héroe o si fue un asesino, y tu madre heredó eso, tú no tienes porque cargar con la gloria ni el desacierto. Yo me siento parte de donde vivo y muy cómoda, en el sentido de que no estoy a favor o en contra. No soy parte de los que hicieron y provocaron la épica de la revolución. Conozco a mucha gente en ambos lados y no se trata de buenos y malos. Está más allá de todo, yo padezco y disfruto las cosas.

¿Y en ese contexto real, dónde se cruzan Wendy Guerra y la Nieve Guerra de su libro?
Esta historia, como dramaturgia, es mi columna vertebral, pero han intervenido otros aspectos, como espinas que van cruzándose en lo epidural, para poder ingresar una trama a un diario que no tiene ningún interés, porque la vida de uno no es interesante cada día. Hay mucho de cleptomanía ahí, pero existe un cordón que va extremadamente junto a mi vida.

¿La censuraron alguna vez?
Sí, cuando fui chica tuve mucha censura de mis padres (risas). Bueno, mis libros no se publican en Cuba, y supuestamente somos una isla rodeada por agua donde no hay comunicación, pero el mensaje del libro llega y habla. Las personas que dirigen ahora mismo los medios en Cuba no pueden darme una respuesta sobre la publicación de este libro, pero a mí lo que me importa es que los alumnos de las escuelas en Cuba están fotocopiando el libro y yo les estoy firmando las copias. Así fabrican un mito donde no lo hay y, de alguna manera, me ayudan con el márketing interno, mucho más naïf y a contracorriente, como es mi estilo.

¿Su formación audiovisual ha gravitado mucho en su trabajo literario?
Sí, mi formación se dio en las artes plásticas. Estuve muy ligada en mi adolescencia, debido a mi ex pareja, al tema 'performático', la intervención pública, la curaduría de galerías, películas de culto. Y sí, yo no vengo de la literatura, sino de la plástica.

¿En qué está trabajando?
Estoy terminando dos guiones para cine, para dos películas, y estoy trabajando en una novela que es un homenaje a los hombres cubanos que han criado a sus hijos solos, porque en Cuba la liberación de la mujer fue real, y se dieron muchos de estos casos.

¿Cómo le gustaría ver a Cuba de acá a diez años?
Llena de todos esos amigos que no están, con un espacio para cada quien, en donde todos podamos convivir pensando distinto.

¿Para que el próximo libro se llame "Todos vuelven"?
Todos no van a volver, ya muchos han hecho sus vidas en otros lugares, son felices, y es como ya para qué, volver a qué. Pero sí creo que nos faltan cinco años de conversación y dos de soledad. Soledad para pensar un poco, porque hay una vida pública muy fuerte. Necesitamos espacios individuales de pensamiento.

TODOS SE VAN
Autor Wendy guerra / Editorial Bruguera/ Nacionalidad cubana

PERFIL
NOMBRE Wendy Guerra.
EDAD 36 años.
PAÍS Cuba.
TRAYECTORIA Premio Bruguera de Novela 2006. Poeta, diplomada en dirección de cine, radio y televisión. Obras: "Platea a oscuras" (1987), "Cabeza rapada" (1996), "Posar desnuda en La Habana", "Diario apócrifo de Anaïs Nin" y "Todos se van" (2006).