Especial. Semana de bandera
Iniciativa público-privada quedó prácticamente en nada
Recomiendan replantear estrategia comercial y reducir número de artículos
Por Azucena León Torres
"¿El nombre del presidente de la comisión de productos de bandera? No estoy segura; en quince minutos te lo confirmo". "Llama a Prómpex, quizá ahí te den mayor información". "Estamos en pleno proceso de fusión y hasta que no concluya preferimos no realizar comentarios". Fueron algunas de las respuestas que recibimos de ministerios y entidades del Estado cuando intentamos conocer los avances logrados por la Comisión Nacional de Productos Bandera (Coproba), que lleva casi dos años desde su lanzamiento, entre bombos y platillos, por el gobierno de Alejandro Toledo.
Las esquivas, y por momentos confusas, respuestas nos confirmaron que, luego del cambio de administración, el tema había quedado en 'stand by' y que en realidad era poco --por no decir nada-- lo que había logrado avanzar esta comisión, en su objetivo de proteger (legalmente) y promocionar (sobre todo externamente) siete artículos oriundos del país.
"Es cierto que este grupo no está al 100%, pero no se puede negar que se lograron algunos avances. De hecho cinco de los siete comités especiales (lúcuma, maca, gastronomía, pisco y algodón) formadas se mantuvieron bastante activas e inclusive se contrató una consultora para determinar el potencial de la maca, la lúcuma y la gastronomía", afirmó William Arteaga, representante encargado de Coproba (¡no hay presidente!), quien luego de mucha insistencia accedió a contestar las interrogantes de El Comercio. Es más, el funcionario precisó que no todo el tema era responsabilidad del Estado, y de hecho tiene razón, pues luego que se lanzó oficialmente la Coproba (en julio del 2004) se formaron los comités especiales de productos de bandera (Ceproba), cuyas presidencias estaban en manos del sector privado y que se supone debían jugar un rol clave: desarrollar en un lapso de 90 días planes de acción concretos para promover los productos, que, por cierto, aún siguen sin desarrollarse.
"Nosotros apoyamos con el estudio de mercado y la mejora del producto. Pero el sector privado también debe poner de su parte, incrementando áreas de producción y tentando nuevos mercados", sostuvo.
No obstante, José Luis Silva Martinot, vicepresidente de la Coproba, considera que esta no es una tarea sencilla, pues para elaborar los planes estratégicos y apostar por nuevos clientes se requiere contar con un estudio técnico que permita determinar con exactitud las oportunidades que tiene cada uno de estos productos en el exterior; de lo contrario, todo caerá en saco roto. "Solo existió apoyo para la maca, la lúcuma y la gastronomía, y aunque es cierto que se presentó un informe, luego de ser difundido, todo cayó en el olvido", refirió.
Se necesita mayor decisión
Aunque el sector privado reconoce que la promoción de los productos bandera ya habían perdido dinamismo antes de que se cumpliera el cambio de gobierno, consideran que la cosa empeoró tras la fusión de Prómpex (organismo que tenía adscrita la secretaría general de este organismo) y Prom-Perú, pues esta tarea ni siquiera se vendría discutiendo a la fecha. "Ello y la falta de voluntad de la anterior administración de apoyar la denominación de origen son grandes obstáculos para trabajar los planes de acción", agregó Silva.
José Moquillaza, director ejecutivo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Pisco, señaló que inicialmente mantuvo un contacto fluido con ejecutivos de Prómpex para esbozar algunas acciones que incluían la participación en ferias especializadas, consideradas claves para que nuestro producto bandera ganara posiciones en algunas plazas internacionales. No obstante agregó que luego de la "bendita" fusión, esta participación no se llegó a concretar y que el Perú, en lo que va del año, no ha estado presente en ninguna de esas ferias (la Wine Expo, por ejemplo, que se realizó en junio pasado). Frente a esto, Arteaga asegura que a la actual administración sí le interesa promocionar mecanismos de protección e impulsar planes de promoción de estos productos, por lo que en breve se convocarán a los representantes de cada uno de los comités especiales para reactivar la Coproba. ¿Es importante tener productos de bandera? Sin duda que sí. Ojalá el gobierno de García asuma el reto. Que el tema --como sucedió en el pasado-- no corra el riesgo de quedar solo como una buena intención.
Deben identificarse eventos y canales de distribuciónHernán Chaparro, gerente general de Conecta Asociados, opinó que el Perú debe seguir el ejemplo colombiano (con su café Valdés) y concentrarse en un solo producto. "Siete son demasiado; no puedes promocionar tantos artículos de un solo golpe. Además, si la persona está satisfecha con estos productos, lo más probable es que todos los siguientes puedan introducirse sin mayores problemas", afirmó.
Indicó que una vez que se defina el producto a promocionar, deben elegirse los canales de distribución y las ferias a participar. "Esto también es clave; Colombia, por ejemplo, se enfocó con excelentes resultados en restaurantes y aeropuertos", sostuvo.
El especialista indicó que este trabajo también implica priorizar mercados, en que el producto elegido tenga una mayor oportunidad de expansión, pues de esta forma el presupuesto que se asigne a dicho producto se distribuirá mejor. "Algo que debe tomarse en cuenta es que los recursos y las capacidades tampoco sobran; el Gobierno debe replantear sus esfuerzos", añadió. Chaparro acotó que si el Gobierno desea tener éxito, es indispensable que replantee su estrategia.