Publicidad engañosa en los bancos
Cuando una persona toma un crédito, el banco le da la opción de pagarlo por adelantado. Pero cuando uno se acerca a cancelar el pago, la cajera pregunta astutamente cómo queremos que se aplique ese pago, y dentro de las opciones que propone se encuentra el pago de las cuotas por adelantado (sin explicarte que ese pago incluye todos los intereses futuros, lo que beneficia al banco). Mucha gente cae inocentemente al no darse cuenta de que bajo esta modalidad, el pago "por adelantado" no nos representa ninguna reducción o ahorro del costo del crédito. Pero no solo eso, cuando un banco ofrece comprarte una deuda a una tasa fija preferencial (más barata, por supuesto), al formalizar el papeleo, la cajera da dos opciones. En la primera se cumple la tasa fija ofrecida, pero en la otra, que suele ser confusa, el costo efectivo del crédito es mucho mayor y, una vez más, mucha gente cae en el juego y acaba pagando más que el crédito original. Como es obvio, en ambos casos una persona racional quiere pagar lo menos posible, por lo que el banco debe tomar todas las medidas para cumplir con lo que anuncia en su publicidad, ya que ponerle trampas a los clientes con la excusa del libre albedrío no es ético. ¿Qué hacen el Indecopi y la SBS al respecto?
Jorge Ponce Huaroto
DNI 10799052
RE: Lo que dice es cierto. Por lo general, cuando uno va a cancelar una deuda, los cajeros no preguntan si uno quiere hacer un prepago, lo que genera no solo un perjuicio a los clientes, sino mala imagen para el sistema financiero. Lástima que no hagan hasta ahora nada para corregirse. Es más, incluso cobran una penalidad por el prepago.
Hay que promover los espectáculos artísticos
Quiero manifestarles que he leído una nota publicada en Día_1 N° 162 (25/6/07), en la cual expresan preocupación por la dificultad de traer a nuestro país a legendarios grupos musicales. En la nota se atribuye este impedimento a la carencia de auspiciadores que apuesten y confíen en el éxito de estos espectáculos. Al respecto, considero que el principal impedimento que tienen los empresarios para cubrir los costos de estos grupos es que, unido al precio del contrato, deben asumir una serie de impuestos que encarecen su valor en un 80,5%. Evidentemente, los precios no se encuentran al alcance de los empresarios y mucho menos del consumidor final, quienes debemos asumir en el precio de la entrada impuestos discriminatorios. Por ello, mi despacho ha presentado, con fecha 22/5/07, el proyecto de ley 1325/2006-CR, que reduce el monto de los impuestos que gravan los espectáculos públicos no deportivos. La iniciativa reduce de 15% a 5% el impuesto municipal y aplica una tasa del 15% por Impuesto a la Renta a los artistas extranjeros, a diferencia de la tasa vigente de 30%.
Luciana León Romero
Congresista
RE: Es cierto que los impuestos son una carga elevada y que deben de reducirse, aunque al MEF no le guste la idea. Pero los auspicios de empresas, como en otros países, ayudarían a aliviar los altos costos.
¿Dónde están los grupos peruanos?
A raíz del apetito de compra que ha despertado Wong por parte de Wal-Mart y Falabella, los peruanos nos preguntamos qué pasa con nuestros empresarios. ¿Qué esperan para asociarse y fusionar sus empresas, incrementando así sus ventas, activos y patrimonio? ¿Por qué mientras los grandes grupos del mundo se asocian (Solari, Del Río e Ibáñez, en Chile), en nuestro país no sucede nada? Fuera de los Brescia, Romero, Benavides, Rodríguez y Hochschild, ningún otro grupo local factura más de US$1.000 millones al año, ni controla empresas con valor bursátil superior a US$1.000 millones, cuando en Chile existen más de 25 que sobrepasan esas cifras. Ya es hora de que empresas peruanas destaquen en la región.
Humberto Bacilio
DNI 32803760
RE: Basta decir que Brescia, de lejos el mayor grupo peruano, no se atreve a dar el salto al exterior. ¿Y unirse con otro grupo local? Muy difícil. Primero tienen que escoger un nuevo líder.