Principios Rectores

Principio Rector 11: La responsabilidad periodística

EJERCER UN PERIODISMO RESPONSABLE EMPIEZA POR CUMPLIR ESTOS PRINCIPIOS RECTORES. EL PERIODISTA QUE PRODUCE UNA INFORMACIÓN ES RESPONSABLE DE ELLA ANTE SÍ MISMO, SU MEDIO Y LA COMUNIDAD A LA QUE SIRVE. LA EQUIDAD INFORMATIVA SE COMPLEMENTA CON LA REGLA DE ORO: PONERSE EN EL CASO DEL SUJETO DENUNCIADO. LOS PERIODISTAS Y MEDIOS DEBEN ESTAR ATENTOS A LA CONSTANTE AMENAZA DE LA AUTOCENSURA. EL GRUPO RESPETA EL 'OFF THE RECORD Y LOS EMBARGOS INFORMATIVOS.

i. Editar un medio informativo, cualquiera sea su modo de distribución, es una de las misiones humanas que más responsabilidad requiere: nos arrogamos el derecho de difundir qué informaciones debe recibir el ciudadano y, a la vez, exigimos que nadie nos controle en esa fundamental tarea, excepto la ciudadanía. Para ello nos supeditamos al mecanismo del premio o sanción pública. (Ver Principio Rector 1, La independencia)

ii. Para que el complejo mecanismo de premio o sanción pública funcione y los medios del Grupo estén permanentemente entre los premiados con la aceptación de la ciudadanía, es imprescindible que cada periodista ponga en práctica estos Principios Rectores. (Ver Principio Rector 20, El cumplimiento de los Principios Rectores)

iii. El periodista es el primer responsable de la información que prepara. Sin embargo, ello no exime de responsabilidad a toda la línea de editores encargados de supervisarla y mejorarla. (Ver Principio Rector 12, La autonomía informativa, vii; Principio Rector 15, La objetividad y la subjetividad, ii; Principio Rector 17, Las fuentes, vi; Principio Rector 18, La rectificación y la réplica, i)

iv. El mecanismo de la responsabilidad periodística se complementa con el cumplimiento de la Regla de Oro: antes de difundirse una denuncia o información conflictiva, en cualquiera de sus grados, el periodista debe ponerse en el caso del sujeto denunciado. Hará entonces su mayor esfuerzo para establecer, desde esa otra óptica, tanto el rigor o equidad de la información así como determinar si al implicado se le está limitando alguna legítima prerrogativa. De esta manera se garantiza a los lectores un alto margen de certeza de contar con una información justa y equitativa. (Ver Principio Rector 2, La veracidad, i; Principio Rector 9, La defensa de la libertad de expresión, ii; Principio Rector 17, Las fuentes, v)

v. En la búsqueda de la responsabilidad, la autocensura, cualquiera sea su origen, se presenta como una de las peores amenazas al cabal cumplimiento de la profesión periodística. El controlarla empieza por una labor de introspección que, como tal, debe ser enfrentada por el propio periodista. Los medios del Grupo deben estar atentos a controlar las razones externas que motiven la autocensura, así como a no generar situaciones internas que la provoquen. El periodista no debe confundir la autocensura con el acatamiento de las normas internas del medio. (Ver Principio Rector 1, La independencia, ii, Principio Rector 12, La autonomía informativa, ii, vi)

vi. Dentro de la política de la responsabilidad periodística, los periodistas del Grupo El Comercio son respetuosos del 'off the record y los embargos informativos. De abusar de estas muestras de confianza que otorgan las fuentes, serán los medios, a la larga, los más grandes perjudicados.

vii. Pocas frases han logrado captar la esencia de la responsabilidad periodística como la que nos legó un insigne periodista peruano, director de El Comercio, Luis Miró Quesada de la Guerra: "El periodismo, según como se ejerza, puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios". (Ver Principio Rector 13, El uso responsable del poder, i, ii, iv)