El hijo menor de la empresaria indicó que siente que es “un justiciero, un buen hijo” por buscar que los implicados en el crimen de su madre sean castigadas

El hijo de Myriam Fefer, Ariel Bracamonte, estimó esta mañana que la fiscalía emitirá a fines de setiembre o inicios de octubre su acusación en contra de su hermana Eva Bracamonte, Liliana Castro y el presunto sicario Alejandro Trujillo Ospina.
Por ello, calculó que el proceso judicial en contra de estas personas- acusadas de ser los autores del crimen de su madre, perpetrado el 15 de agosto del 2006- terminaría en marzo del próximo año.
“La fiscalía tiene dos meses para hacer su dictamen, es decir, a fines de setiembre o inicios de octubre podría comenzar el juicio oral. Pero como en diciembre siempre hay huelgas en el Poder Judicial, este se prolongaría hasta marzo. Lo más probable es que para esta fecha haya fallo y espero que Eva, Liliana y el sicario sean sentenciados por las pruebas que han sido recogidas en todo este tiempo”, indicó en diálogo con el noticiero “Buenos días Perú”.
Al ser consultado sobre si le parecía una ironía cruel que mientras él puede ser sentenciado en un show de baile, su hermana puede ser sentenciada a 20 años de prisión, el menor de los Bracamonte Fefer dijo que no, porque son cosas completamente distintas. “La gente siempre trata de encontrar algo para meter el dedo en la herida. Eso no me afecta. No me parece irónico. Yo respeto mucho el caso de mi madre como para compararlo con un programa de baile”, agregó.
Además, Ariel consideró que es “un justiciero, un buen hijo” porque desde hace cinco años lucha para que los implicados en el asesinato de su madre reciban el castigo que se merecen. “Yo me volví famoso porque soy, tal vez, una de las pocas personas que no tiene miedo a parecer frente a una cámara y decir las cosas como son y defender una verdad a pesar de que pueda afectar intereses políticos, económicos o de delincuentes como el sicario. Esa es la personalidad de un luchador, de un justiciero por la muerte de mi madre”, dijo.
Para concluir, consideró que el congresista y segundo vicepresidente de la República, Omar Chehade, se victimizó en varios canales de televisión cuando él lo acusó de interferir en el proceso judicial que se sigue en contra de su hermana. “El hecho de que haya salido a pintar las cosas de manera distinta favorece a Iván Torres, abogado de mi hermana, y trata de desprestigiar el proceso y la investigación”, acotó.