El Comercio Perú

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viernes 30 de marzo del 2012 08:45

Essalud brinda una segunda casa a 54 mil asegurados

Actividades por una vejez digna son impulsadas en el país por 121 centros del adulto mayor de la seguridad social

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LUIS SILVA NOLE

Biohuerto. Repostería. Sapo. Gimnasia bailable. Gimnasia rítmica. Cajón. Zoila Rosas Cárdenas repasa con los dedos de sus manos las clases que recibe en el Centro del Adulto Mayor (CAM) que Essalud tiene en La Molina. Ella es una de las 54.727 personas de la tercera edad beneficiarias de las diversas actividades en favor de un envejecimiento digno y saludable que se realizan en los 121 CAM que la seguridad social tiene en el país.

“Al venir al CAM me siento feliz porque comparto con mis compañeros. Disfruto bastante de los talleres que he escogido”, dice Zoila, vecina molinense de 77 años, quien tiene una hija y dos nietas.

Los CAM son espacios de encuentro generacional de adultos mayores en los que ellos realizan actividades orientadas a fomentar estilos de vida saludables e impulsar un adecuado proceso de envejecimiento. Así lo explica a El Comercio Carmen Fuente Magan, subgerenta de Protección al Adulto Mayor de Essalud.

“En cada CAM se imparten en promedio 30 talleres, entre los que destacan los de biodanza, memoria, autocuidado, artes plásticas, computación, inglés, gimnasia, marinera, cultura física, tango, biohuerto, sapo y repostería”, refiere Fuente.

En Lima se concentran 84 CAM y el resto está en ciudades de provincia. Además, de promover un envejecimiento productivo y saludable, estos centros fomentan la autonomía e independencia de las personas de la tercera edad.

“Hay CAM en la costa, sierra y selva, y cada uno se adapta a las características de su región. En Lima, los más concurridos son los de Comas, La Molina, Surco, San Isidro y Villa María del Triunfo”, señala Fuente.

Cada CAM tiene un promedio de entre 300 y 1.200 inscritos. Para ser uno de ellos se debe ser asegurado y tener 60 a más años.

TRES DÉCADAS DE LABOR
El 24 de este mes se cumplieron 30 años desde que se autorizó la creación y funcionamiento del primer Club del Jubilado en el distrito del Rímac, que se convirtió en el primer CAM.

“En estas tres décadas se ha trabajado para que los CAM no sean solo una distracción más. Ayudan al desarrollo humano sostenible. Con lo saludable de sus actividades se busca que cada vez haya menos adultos mayores llenando los pasillos de los hospitales”, remarca Fuente.

Para Guillermo Yáñez Dulanto, de 74 años, activo integrante del CAM de La Molina, estos centros logran que las personas de la tercera edad estén física, psíquica, social, funcional y espiritualmente bien. “Pero ya es hora de que Essalud se alíe con los centros de atención integral al adulto mayor [CIAM] de las municipalidades para brindarnos mejor atención”, indicó Yáñez.