La denuncia del ejército de “tuiteros K” en Argentina revela que la autentificación de cuentas es un punto débil de esta plataforma

RONNY ISLA ISUIZA @Ronny_Isla
Redacción online
LA FÁBRICA DE ‘FOLLOWERS’
A principios de año, una investigación periodística realizada en México reveló que los responsables de las maquinarias propagandísticas de los políticos inmersos en la lid electoral recurrieron a sistemas tecnológicos para crearse una popularidad ficticia en redes sociales, específicamente en Twitter. Es decir, construyeron una gran legión de seguidores con cuentas fantasmas.
“El sueño de cualquier político, de conquistar miles de seguidores en cuestión de horas o contar con ejércitos de trolls -los provocadores de controversias en Twitter-, se puede cumplir en las redes sociales”, afirma la periodista Claudia Herrera del diario mexicano “La Jornada”, quien afirma que este método es denominado “ciberacarreo”.
En el reportaje se indica además que existen compañías dedicadas a esta actividad que cobran hasta 2 mil dólares por reclutar a un ejército de 25 mil seguidores inventados para un candidato desesperado o deseoso de sentirse popular en Twitter. La tarifa aumenta hasta a 15 mil dólares si el cliente desea que al menos 500 perfiles se mantengan activos con mensajes que le favorezcan.
LOS ‘TROLLS’ AL ATAQUE
En la víspera, el reputado periodista argentino Jorge Lanata reveló la existencia de una red de tuiteros dedicados a atacar a los opositores al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La investigación, que nació a partir de los ataques directos de los que Lanata era víctima, llegó a la conclusión de que al menos 400 perfiles falsos fueron creados en Twitter.
La producción del programa de Lanata, “Periodismo para todos”, detectó a través de una aplicación de Google que las fotos de cuatrocientos “tuiteros K” (como se denomina a los kirchneristas) pertenecían a otras personas.
“Con tuiteros falsos, el gobierno termina creando opinión pública, corrientes de opinión, que influyen sobre los medios. Ellos inventan las cosas y le dan manija (impulso). Son la usina K en twitter”, denunció Lanata el periodista conocido por haber fundado los diarios “Página/12” y “Crítica”.
LA AUTENTIFICACIÓN, UN PUNTO DÉBIL DE TWITTER
Estos dos casos revelan las preocupaciones de ciertos grupos o personas por granjearse una buena legión de seguidores que les brinde popularidad y hablen bien de ellos, así como por formar una horda de ‘followers’ para contrarrestar las críticas de sus opositores. Ambos objetivos se realizan inventando identidades o suplantándolas (Lanata reveló que algunos perfiles fueron creados con fotos que no les correspondían). Y en algunos casos (como en el segundo) con dinero público.
Ante la facilidad como se ha actuado en ambos casos, Twitter parece no estar blindado ante acciones como esta, lo cual revela una seria debilidad para confirmar la autentificación de las, según asegura el especialista en márketing digital Roberto Rubio. “Es un punto débil, definitivamente”, indicó en diálogo con elcomercio.pe. “Tanto en Twitter como es Facebook es posible hacer esto y lamentablemente nadie puede verificar tu identidad”, apuntó.
Rubio señaló que en los términos de uso de Twitter, el usuario nuevo declara que es el propietario de la identidad que asume y que no suplanta a nadie. “Es un acuerdo que suscribes al crear tu cuenta, pero el problema es que si tienes la finalidad de mentir, eso es puro verso”, afirmó.
El especialista indicó que la herramienta “Verificación de Cuentas”# de Twitter está cerrada al público y que la compañía ahora se limita a autentificar las identidades de sus usuarios solo si se tratan de personas famosas (políticos o artistas, por ejemplo).
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