Colectivo ‘Yo Soy 132’ había prometido que la movilización iba a ser en silencio, pero mencionaron al partido del candidato favorito, Enrique Peña Nieto
ROGER ZUZUNAGA RUIZ / México DF
Enviado especial de El Comercio
Prometieron una marcha apolítica y adujeron que su objetivo era reclamar que las elecciones presidenciales de hoy sean limpias. Pero los simbolismos cuentan y ayer el colectivo estudiantil mexicano ‘Yo Soy 132’ escogió como punto de partida de su caminata la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, escenario de la peor masacre estudiantil perpetrada en 1968, cuando gobernaba el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Y a la cabeza de la marcha, realizada en un día de silencio electoral, estaba un grupo de campesinos de Atenco. Ellos llevaban una banderola gigante con lemas en contra de Enrique Peña Nieto, el candidato del PRI y favorito para ganar las elecciones. Atenco es una localidad del estado de México. En el 2006, cuando Peña Nieto era gobernador de dicho estado, ocurrió uno de los episodios de represión política más grave que ha vivido este país en la última década. Murieron dos personas y más de 200 fueron detenidas y hubo 26 acusaciones de violación sexual en contra de mujeres arrestadas.
“¡México sin PRI!”, “Si hay imposición, habrá revolución” fueron los gritos más repetidos durante las 2 horas de caminata hasta la sede de Televisa, canal de televisión que es acusado de apoyar la candidatura de Peña Nieto y de desacreditar a sus competidores.
MARCHA CONTRA TELEVISA
Al llegar a dicho canal, las más de 35 mil personas que caminaban, muchas de ellas con velas en las manos, realizaron un plantón y cambiaron sus cánticos contra el PRI por “Televisa va caer” y “Televisa, informa bien al pueblo”.
Cientos de policías formaron un impenetrable cordón de cuatro filas a lo largo de los más de 100 metros de la fachada del edificio.
Antes de que se iniciara la marcha, Eduardo, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), le dijo a El Comercio que el objetivo era caminar en silencio para evitar quebrar la ley y crear conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de optar por un voto consciente e informado.
Agregó que el movimiento está enfocado en este momento en la coyuntura electoral, pero que pretenden seguir cohesionados para exigir al presidente que salga elegido que cumpla sus promesas.
Mientras que Raúl Martínez, también estudiante de la UNAM, le aseguró a El Comercio que el objetivo era advertirle al Instituto Federal Electoral (IFE), que los estudiantes iban a estar atentos ante cualquier intento de fraude que se quiera perpetrar.
“Que no se repitan los fraudes de 1988 y del 2006 es el clamor de los ciudadanos”, agregó Martínez.
Tras permanecer por cerca de una hora frente a la sede de Televisa, los manifestantes siguieron su camino rumbo al Zócalo, en el centro Histórico, punto final de la protesta.