“Yo dialogo todos los días y llegamos a soluciones inmensas”, aclaró el primer ministro en respuesta a las críticas a su gestión
El presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, evitó responder sobre la presión que ejercen algunos sectores pidiendo su renuncia. Esta noche afirmó que él no es “una persona poco dialogante”, en referencia a las críticas acerca de su accionar en el conflicto minero en Cajamarca por el proyecto Conga.
“Yo no me he excluido (del diálogo). Hay gente que quiere excluirme. Si preguntan a cualquier presidente regional, yo dialogo todos los días y llegamos a soluciones inmensas. Lo que sucede es que cuando llego a Cajamarca, no acepto que maltraten al primer ministro. Los peruanos debemos respetar la autoridad. Si por hacer respetar la autoridad con firmeza dicen que uno es autoritario, y ponen la etiqueta de ‘no dialogante’, creo que no es correcto”, señaló en “La hora N”.
Valdés justificó también el Estado de emergencia tras los hechos de violencia en Celendín señalando que el enfrentamiento de los pobladores con la Policía “fue una respuesta”, pues estos querían “ajusticiar al alcalde de Celendín por venir a una reunión” en Palacio de Gobierno.
“Eso es subversivo y busca un posicionamiento en la zona. Al Gobierno se le echa la culpa de todos los males. Gran parte de la culpa es de los violentistas que azuzan a la población“, agregó.
“El día que tengamos presos por bloquear carreteras y golpear Policías, esto va a cambiar”, dijo.
Valdés también comentó que “el pretexto” de los manifestantes para decir que el proyecto Conga “no va” estaba relacionado al abastecimiento de agua. “*Todo eso se ha descartado con el peritaje* y siguen con que Conga no va y que es inviable”.