Según “The Guardian”, Rafael Correa ya habría accedido al pedido del fundador de Wikileaks. Mandatario negó esta versión
(Agencias). El viaje de Julian Assange hacia Ecuador para ser inminente. Ayer por la noche, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, había expresado su deseo de responder la petición de asilo formulada por el fundador de WikiLeaks. “Ojalá esta misma semana podamos tener un pronunciamiento al respecto”, dijo en una entrevista con la televisión pública de su país.
Hoy, según publica The Guardian en su edición digital, el mandatario ya habría accedido a ello. “Ecuador otorgará el asilo a Julián Assange”, asegura el medio, que asegura obtuvo la información de boca de una fuente diplomática en Quito.
Ello, sin embargo, fue desmentido luego por el mandatario. “Rumor de asilo a Assange es falso. Todavía no hay ninguna decisión al respecto. Espero informe de Cancillería”, escribió Correa en su cuenta de Twitter.
INTERESADOS HASTA EN SU SALIDA
Ecuador no solamente está evaluando si le da asilo a Julian Assange, sino también alguna fórmula para que el fundador de WikiLeaks evite ser arrestado en Gran Bretaña si parte hacia Sudamérica, reveló hoy el canciller Ricardo Patiño.
“Ya no solamente es conceder el asilo o no, porque para que el señor Assange pueda salir de Inglaterra debería tener un salvoconducto inglés, ¿eso es posible? Eso es un tema que tenemos que analizar”, afirmó.
Assange está refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres desde el 19 de junio para eludir una extradición a Suecia, donde es requerido para ser interrogado por dos casos de acoso sexual de los que es sospechoso.
Patiño reiteró que Assange solicita asilo porque cree que está siendo perseguido políticamente y que teme ser enviado a Suecia y desde allí extraditado a Estados Unidos. “Nosotros estamos en primer lugar analizando la contundencia o no, la veracidad de esa información”, afirmó.
El australiano incumplió las condiciones británicas para su libertad bajo fianza y la policía del Reino Unido ha dicho que corre el riesgo de ser arrestado si deja la embajada, que está localizada en el lujoso barrio londinense de Knightsbridge, bastante lejos de cualquier aeropuerto.