“No saben con quién están tratando”, dijo el presidente ecuatoriano. El Reino Unido advirtió que podría ingresar a la fuerza a sacar a Julian Assange
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, se pronunció hoy sobre la advertencia del Reino Unido de intervenir y sacar a Julian Assange por la fuerza, si es necesario, de la embajada ecuatoriana en Londres, en donde el fundador de Wikileaks se encuentra con asilo diplomático.
Como se informó, una declaración difundida por el Ministerio de Exterior de Inglaterra basó la advertencia citando como base legal el Acta de Premisas Consulares y Diplomáticas de 1987, que le permite revocar el estatus diplomático de una embajada en territorio británico. Así, la policía podría ingresar para detener y extraditar a Assange, quien está requerido por la justicia de Suecia tras haber sido denunciado por abuso sexual contra dos jóvenes.
“¿Pero nosotros aceptar esa amenaza?, creyeron que con eso nos iban a amedrentar, a acobardar. No saben con quién están tratando […] La primera decisión, rechazar de la forma más enérgica esa inaceptable, intolerable amenaza de violar nuestra sede diplomática en Londres”, indicó el mandatario.
“ABSOLUTA SERIEDAD”
En su programa sabatino de radio y televisión a nivel nacional, Correa aseguró que el Reino Unido está “manipulando” la ley a la que se refiere. Su secretario de la Presidencia, Gustavo Jalkh, comentó también la norma.
“Esa ley dice que podrían ingresar a una sede diplomática de otro país si es que adentro se está atentando contra la razón de ser de esa sede. Es decir, la representación internacional de otro estado. Es para proteger al estado que está siendo recibido diplomáticamente en Inglaterra, pero no para atentar contra el derecho internacional”, sostuvo.
La advertencia del Reino Unido se dio antes de conocerse que Ecuador le otorgaba el asilo diplomático a Assange.
En otro momento, el presidente de Ecuador aseguró que su gobierno tomó con “absoluta seriedad” el tema y que se agotaron todas las instancias para una solución diplomática. “Jamás, ni Julian Assange, ni Ecuador, han buscado que Assange no responda a los procesos judiciales que existen en Suecia en los cuales está involucrado”, aseveró ante su auditorio.
Pese a ello, el mandatario está siendo duramente criticado en su país y en el extranjero por su doble discurso: defender a Assange, pero perseguir a los periodistas ecuatorianos.