GERARDO CABALLERO

Los argumentos del ex presidente Alejandro Toledo para desvincularse de las millonarias compras inmobiliarias de su suegra, Eva Fernenbug, tienen serias inconsistencias. A pesar de que el lunes, ante la Comisión de Fiscalización del Congreso, dijo que Fernenbug había hipotecado la casa de Las Casuarinas al Scotia Private Client Group (SPCG) de Costa Rica, lo cierto es que la residencia fue hipotecada a Ecoteva Consulting Group, empresa que ella misma presidía.

De acuerdo con la documentación del caso, a la que accedió este Diario, el 24 de julio del 2012, el SPCB dio a Ecoteva un préstamo de US$3’000.000.

La hipoteca de la que habló Toledo el lunes (y cuya documentación presentó escuetamente) es en realidad un “contrato de mutuo-hipotecario” firmado entre Ecoteva y Eva Fernenbug, mediante el cual la suegra de Toledo hipotecó la casa de Las Casuarinas a Ecoteva por un préstamo de US$3 millones.

Como se ha informado, uno de los argumentos de Alejandro Toledo para explicar cómo un banco había prestado US$3 millones a una señora que este mes ha cumplido 86 años es que la casa había sido hipotecada a la entidad financiera.

El contrato de mutuo-hipotecario es una inconsistencia en sí: aunque está fedateado el 6 de marzo del 2013, el documento es del 18 de julio del 2012. Esto es extraño porque las transferencias bancarias para la compra de la casa fueron realizadas el 24 de julio. De hecho, el contrato de compraventa suscrito entre Fernenbug y el matrimonio Arbulú-León Prado es del 26 de julio. Es decir, de acuerdo a la documentación con la que Toledo se defendió, su suegra hipotecó una casa que aún no había comprado. A decir de abogados consultados por El Comercio, esto representa “un imposible jurídico”.

LA GARANTÍA DE MAIMAN Alejandro Toledo también dijo ante la Comisión de Fiscalización que el SPCG había prestado US$3 millones a Ecoteva (empresa formada en enero del 2012 por Fernenbug, una empleada de limpieza y un guardia de seguridad con un capital de US$3) gracias a una garantía por hasta US$20 millones presentada por el empresario Josef Maiman, amigo de la familia Toledo-Karp.

Sin embargo, los documentos revelan que el dinero salió del banco sin garantía. Lo que hubo fue un “nominee agreement” (similar a una carta fianza) suscrito entre el Merhav Group (empresa de Maiman) y Ecoteva. En este acuerdo, firmado el 2 de febrero del 2012, Merhav dice poseer fondos líquidos que no deberán exceder en total US$20 millones, que serían depositados en una cuenta de Ecoteva.

La Comisión de Fiscalización acordó el miércoles pedir al pleno del Congreso facultades de comisión investigadora para averiguar el real origen de los fondos utilizados para las compras de la casa de Las Casuarinas y la oficina de la Torre Omega (adquirida en setiembre), ambas inscritas a nombre de la suegra de Toledo.