Luis Astuhuamán, alias ‘Papita’, tiene una conducta orientada a “manipular, disfrazar y ocultar”, según el psicólogo Manuel Arámbulo
El día de su captura , Luis Astuhuamán o ‘Papita’, el despiadado delincuente que le disparó a la niña de 3 años, Romina Cornejo, hacía unas muecas y movía sus labios.
A consideración del presidente de EMDR Iberoamérica Perú, Manuel Arámbulo, el delincuente busca con ello evitar ser reconocido por otras de sus víctimas, pues ya tiene antecedentes penales.
“Me pareciera a mí que esto fuera parte de esa conducta histriónica que quiere manipular, disfrazar, ocultar” según su conveniencia, explicó el psicólogo.
El especialista además consideró que las lágrimas de Astuhuamán al pedir perdón demuestran su capacidad innata de histrionismo, “que es lo que hace un artista; pero con un molde moral. (...) En este caso, él está conectándose con una parte que piensa que la sociedad debe de perdonarlo”.
La personalidad impulsiva del ‘marca’ también fue develada cuando al ser abordado por un periodista, le increpó amenazante: “Amigo, ya cálmate, ya te estoy pidiendo disculpas, por favor”.
“(Él) Ya comienza a dominar, que es parecido seguro a la otra conducta cuando él domina, está con el arma y está asaltando. Ahí no puede hacerlo”, explicó Manuel Arámbulo, al comentar la actitud de ‘Papita’ en esa ocasión.