El médico Hernando Rafael retiró parte del epiplón (grasa de los intestinos) de la menor para colocarlo en su médula
Aunque neurocirujanos del Instituto de Salud del Niño (antes Hospital del Niño), de clínicas nacionales y del extranjero consideraron riesgoso operar a la pequeña Romina Cornejo (3), quien en agosto del 2010 quedó cuadripléjica tras un asalto en Surquillo, sus padres accedieron ayer a que se le practique un trasplante de tejido para mejorar su respiración y coordinación motora.
La intervención se realizó en la clínica Santa Mónica, de Lince. Estuvo a cargo de Hernando Rafael, médico peruano que reside en México y quien conoció del caso de Romina hace unas semanas.
“Sé que estoy tomando un riesgo, pero es lo mejor para mi hija. No es justo que se quede sin moverse, solamente hablando y comiendo”, refirió Luis Cornejo, padre de la menor.
CÉLULAS MADRE
Jorge Luis Aservi, director de la clínica Santa Mónica, explicó que Rafael retiró parte del epiplón (grasa de los intestinos) de la niña para colocarlo en su médula. Ello permitirá que el tejido libere células madre, que ayudarían al organismo de Romina.