Tras los intentos fallidos de diálogo con representantes de la oposición, el mandatario sureño aceptó conversar directamente con los “actores sociales”

Santiago de Chile (DPA). El gobierno conservador chileno, liderado por Sebastián Piñera, aceptó finalmente hoy dialogar con estudiantes y profesores, luego de dos meses de movilizaciones que derrumbaron su popularidad a mínimos históricos.
“No hay mesas de trabajo, no hay mesa de negociación, nos reuniremos para conocer cómo va a estar la agenda”, alertó empero la líder universitaria Camila Vallejo, descartando acabar las protestas que este miércoles se multiplicaron en la capital y las regiones.
La medida del gobierno, enfrentado a comicios municipales en 2012 y presidenciales en 2013, ocurrió luego que fracasaran los intentos de Piñera por reunirse con la oposición de centroizquierda para buscar una salida política a la crisis, sin dialogar con los alumnos.
“La decisión de la oposición humilla al presidente”, reclamó el senador oficialista Francisco Chahuán, luego de reunirse con el propio Piñera hoy en La Moneda.
Sus palabras fueron apoyadas por el vocero del Ejecutivo, el ministro Andrés Chadwick, primo del mandatario.
“La oposición (...) le ha faltado el respeto a las familias de este país que quieren que sus hijos puedan estudiar con mejor calidad”, dijo.
Tras horas de silencio, el propio presidente salió a criticar a la oposición que lo dejó plantado en La Moneda.
“Les pido que recapaciten, porque se requiere buena voluntad, espíritu constructivo y mucho liderazgo para mejorar de verdad la calidad de la educación en nuestro país”, sostuvo.
La oposición, que tiene un respaldo de apenas 20 por ciento según encuestas, decidió a último minuto no sumarse al encuentro, a pedido de estudiantes y profesores que han movilizado a cientos de miles de personas por todo el país las últimas semanas.
PRIMERO CON LOS ESTUDIANTES
“Es necesario que el gobierno dialogue primero con los actores sociales”, dijeron en conferencia conjunta los líderes de la opositora Concertación, que gobernó Chile entre 1990 y 2010.
La negativa a reunirse con el presidente provino además de sectores que tradicionalmente votan con el oficialismo en el Congreso, como el Partido Regionalista Independiente (PRI).
“No estamos disponibles para una nueva foto con los brazos en alto simulando haber conseguido un acuerdo, cuyo único propósito es dar un calmante a la ciudadanía”, dijo Pedro Araya, presidente del PRI, partido fundado por el embajador en Argentina, Adolfo Zaldívar.
El cuadro político, cruzado por el amplio rechazo ciudadano a todas las elites políticas, obligó así al gobierno a negociaciones directas, ante la imposibilidad de trasladar el tema al Congreso.
“Si quieren acabar con las protestas, que hablen con los dirigentes sociales, que dialoguen”, dijo en ese marco el presidente del minoritario Partido Comunista, Guillermo Tellier, en cuya colectividad militan los líderes de estudiantes y profesores.