Tras el ataque perpetrado ayer contra la hija del congresista Renzo Reggiardo, se ha vuelto a poner en debate la inseguridad ciudadana

Cada vez es más común escuchar que un niño ha sido víctima de los delincuentes. Antes el hecho de tener a un menor al costado frenaba a los asaltantes, pero ahora los atacan impunemente, llegando incluso a matarlos o dejarlos incapacitados. Romina Cornejo, es quizás el caso más emblemático de ello.
El 4 de agosto de 2010, la pequeña de tres años viajaba en un vehículo con sus abuelos, cuando de pronto, unos ‘marcas’ los atacaron y dispararon a quemarropa para robarles 2.000 dólares que previamente habían comprado en el jirón Ocoña. Producto de ello, Romina quedó cuadripléjica y por casi un año tuvo que vivir conectada a un aparato respiratorio, pero luego de una exitosa operación realizada el 15 de julio, ahora puede respirar por sí sola y hasta ha empezado a mover sus extremidades.
Otro caso que llamó la atención fue el ataque que sufrió el 7 de mayo del año pasado la pequeña Ángela Sofía. Unos delincuentes le dispararon en el cráneo tras asaltar el grifo “La huaca”, ubicado en la cuadra 5 del jirón Huamanga, en La Victoria. Y hace solo cuatro días, un bebe de 25 días de nacido murió tras sufrir el impacto de una piedra en la cabeza lanzada por cinco pandilleros que intentaron robar su vivienda ubicada en la urbanización San Ignacio, en San Juan de Lurigancho.
Por si fuera poco, ayer la hija del congresista Renzo Reggiardo fue herida de bala en el tórax, cuando unos criminales intentaban robar la cartera de la madre de la menor de nueve años, así como arrebatarle las llaves de su camioneta.
Ahora, la menor se encuentra estable, mientras tanto la Policía ha reforzado las labores de búsqueda para dar con los asaltantes.