Un estudio reciente muestra evidencias sólidas que la deficiencia de vitamin D en adultos mayores está asociada a un riesgo considerablemente mayor a desarrollar demencia y enfermedad de Alzheimer.

La vitamin D es una vitamina que no se disuelve en agua sino en aceites y grasas, y se sintetiza en la piel tras la exposición a radiación ultravioleta. Inicialmente se pensaba que adecuados niveles de vitamin D aseguraban niveles óptimos de calcio y fósforo y promovía el bienestar de nuestros huesos. Sin embargo, un número creciente de publicaciones muestran que niveles adecuados de vitamin D son necesarios para disminuir el riesgo a desarrollar un repertorio variado de enfermedades incluyendo cáncer, enfermedades respiratorias, enfermedad cardiovascular, autoinmunes y, como muestra este reciente publicación, también neurológicas.

La demencia es una enfermedad crónica que afecta la memoria, el lenguaje, el juicio y el comportamiento. Alrededor de 44 millones de personas en todo el mundo la padecen, un número que se triplicaría para el 2050 con el incremento del número de adultos mayores. En el Perú, las cifras no son muy alentadoras. Un estudio reciente de prevalencia de demencia en una población urbana de Lima mayor de 65 aňos muestra que 7 de cada 100 individuos sufre de demencia. La enfermedad de Alzheimer fue el diagnóstico más frecuente en estos casos.

En este estudio, Littlejohns y coolaboradores analizaron las concentraciones séricas de vitamin D en 1,658 pacientes adultos ≥65 aňos, atendidos por servicio ambulatorio y reclutados como parte de otro estudio clínico entre los aňos 1992-1993 y 1999. Ninguno de estos pacientes sufría de demencia, enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular (más conocido, como derrame cerebral).   Estos pacientes fueron seguidos por un tiempo promedio de 5.6 aňos para identificar aquéllos que desarrollaron Alzheimer o algún otro tipo de demencia.

Los investigadores diagnosticaron demencia en 171 participantes; de ellos, 102 tuvieron el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer. Sus hallazgos fueron sorprendentes. Ellos mostraron que adultos con deficiencia moderada de vitamina D (≥25 to <50 nmol/L) tenían 53% mayor riesgo a desarrollar demencia de cualquier tipo, y este riesgo se incrementaba a 125% con deficiencia severa (<25 nmol/L) de la misma vitamina. En el caso de la enfermedad de Alzheimer, los adultos con deficiencia moderada son 69% más susceptibles, mientras que el riesgo se eleva a 122% en aquéllos con deficiencia severa.

El presente es el primer estudio grande que provee evidencia sólida de una asociación entre deficiencia de vitamin D y riesgo de demencia; y establece además las pautas de los niveles óptimos de dicha vitamina mínimamente necesarios para prevenir un mayor riesgo. Este incremento sustancial y nada despreciable en el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer y demencia plantea la necesidad de estudios clínicos grandes que demuestren que la suplementación con vitamina D en individuos con deficiencia previene el desarrollo de demencia. De ser así, la suplementación sería la medida de salud pública a tomar frente a la esperada ola creciente de casos de demencia en los siguientes aňos.