El tema de los circos y de los animales de exhibición siempre es controversial. Un ejemplo claro de esto último es el uso de delfines en acuarios. El público que acude a verlos dice "qué lindos, cómo saltan felices en la piscina", pero lo cierto es que estos animales lo que menos sienten es tranquilidad. Nadie es feliz estando preso, y ellos lo están. Seguir leyendo...