Crédito foto: Pippalou

Crédito foto: Pippalou

 

Con la llegada del verano y las altas temperaturas debemos  proteger a nuestra mascota del sol para que no padezca ningún mal asociado al verano.

La hidratación es prioridad. Cámbiale cada dos o tres horas el agua que toma y cuando la saques a pasear lleva un ‘spray’ para que puedas refrescar su cuerpo en el camino. Si la caminata es larga o eres de los que sale a correr con su mascota al lado, lleva agua para que se la hagas beber durante el recorrido.

Sal con tu mascota muy temprano en la mañana o cuando el sol se pone. Así evitarás las horas con mayor radiación solar que ocasiona que tu animalito se sancoche las patas.

Nunca dejes a tu perrito expuesto al sol. Es una crueldad dejarlo en el techo o en el patio de la casa. Tampoco lo dejes esperándote en espacios cerrados (como el auto, por ejemplo) porque podría sufrir un golpe de calor.  Esto significa que al estar en un lugar cerrado la temperatura corporal de tu perro, que es de unos 39 o 40 C°, puede incrementar a unos 42°. Si esto ocurre, los síntomas que presenta son: respiración agitada, naúseas, pérdida de la consciencia y su cuerpo se siente muy caliente. El golpe de calor puede causarle la muerte.

Pasa un buen verano y haz que tu mascota lo pase bien también.