No soy (ni quiero ser) una mamá perfecta

Vivimos rodeadas de imágenes que nos muestran qué es lo que se espera de nosotras como mamás: mujeres felices, bien arregladas, siempre dispuestas a cumplir con las demandas de nuestros hijos, a tener metas personales y lograr un balance entre la vida dentro y fuera de casa. Todo esto en un entorno de comprensión y mucha, muchísima, paciencia. Pero ¿es esa la realidad? Seguir leyendo...