24 de abril del 2017 °C
Mamá Sin Filtro

Desde hoy, prometo educar a mi hija para que sea imperfecta

Desde hoy, prometo educar a mi hija para que sea imperfecta

Decidí que desde entonces iba a enseñarle a Almudena que estaba bien si había cosas que ella no hacía de manera “correcta”, que podía equivocarse o incluso hacer alguna travesura de vez en cuando y que, si fallaba, el fracaso era algo tolerable, que le iba a ocurrir algunas veces en la vida y que debía aprender a lidiar con él. Seguir leyendo...

¡Los colores son para todos! Y los juguetes también

¡Los colores son para todos! Y los juguetes también

Una vez que sepa el día del cumpleaños, tocará ir a comprar el regalo y, ya en la tienda, veré claramente la distinción entre los anaqueles de colores pasteles o brillantes a la izquierda, y los grises o azules a la derecha. Cuando esté en medio de esos dos pasillos, tal vez algún amable vendedor se acercará a preguntarme qué estoy buscando. Con una sonrisa, le responderé que trato de encontrar un regalo infantil. La siguiente pregunta, se cae de madura: “¿es para un niño o una niña? Seguir leyendo...

Familias de cuento (o el cuento de la familia)

Familias de cuento (o el cuento de la familia)

Puede que las familias de algunos de sus amiguitos se parezcan más a las de los cuentos clásicos, pero me gustaría que incluso cuando la sociedad le diga que lo diferente no está bien, ella sepa que puede ser feliz sin necesidad de encajar dentro de un molde preestablecido. Hoy, más que nunca, puedo decirle a Almudena que no hay un modelo único de familia, que existen familias monoparentales, homoparentales, de padres homosexuales o heterosexuales y que todas se basan en la posibilidad de elegir su propia manera de amar. Que ninguna es mejor que otra, solo por la forma en la que están compuestas. Seguir leyendo...

¡Voy a ser mamá! …. ¿y ahora?

¡Voy a ser mamá! …. ¿y ahora?

  Diciembre 2012, estudiante universitaria de 20 años, un par de semanas de retraso menstrual. Recuerdo que estaba asustada, que días atrás me había hecho una prueba de orina y que había salido positiva. Recuerdo también que no quería aceptarlo y que me hice cuanta prueba pude para estar totalmente segura. Todas salieron positivas. Ahí estaba yo, pues, chica arequipeña de colegio de monjas, pronta a ser madre joven y soltera: ¡todo un descaro para la sociedad! Y digo soltera porque, si bien por esa época el papá de mi bebé... Seguir leyendo...