31 de enero del 2015 23 °C

Dos maneras de vivir

Cada vez que evalúo la vida aparto a Séneca, Sócrates y Kant y busco a Sofocleto. Lo hago por una razón especial (y no es que haya dejado la poesía detrás): el mundo se compone de los que lo sufren y de los que lo gozan del festival. De los que se enamoran y de los que son objeto de deseo, de los que escriben cartas y poesía y de los que las inspiran. Incluyo los que corren la carrera y los que esperan sentados en la meta. Sanchos victoriosos y Quijotes fracasados. Bueh...Podría seguir. Seguir leyendo...

Las viejas vocaciones

Lo romántico y platónico fue circunstancial y postrero, pues le atraía la poesía prohibida, más material y silvestre, que leía a hurtadillas y que trataba de imitar y que, finalmente nunca imitó, pues pronto se distrajo con otras elecciones personales. Seguir leyendo...

Diálogos letales

En los peores momentos de tu vida has buscado quien te obsequie con su escucha y, quizás, hayas encontrado el calor de un abrazo o de unas palabras sabias y preocupadas. Por el contrario, quizás te hayas cortado una arteria (en sueños) ante respuestas que valen lo que el viento: Nada. Seguir leyendo...