El tardígrado se vuelve vidrio para soportar la deshidratación

Ante la deshidratación, una proteína del tardígrado se convierte en un tipo de capa de vidrio que protege a las células

El tardígrado se vuelve vidrio para soportar la deshidratación

El tardígrado es un resistente animal de menos de un milímetro. Es capaz de soportar el vacío del espacio y la radiación. (Foto: AP)

Los tardígrados u ositos de agua, esos animales de menos de un milímetro conocidos por ser los más resistentes de la tierra, no dejan de sorprendernos. Resulta que además de ser casi inmortales, sobrevivir al vacío del espacio y resistir a altas dosis de radiación, tienen un asombroso y sofisticado sistema para sobrevivir a la deshidratación total.

Esta capacidad ya era conocida, pero hoy los científicos han dado detalles de cómo estas criaturas soportan los ambientes totalmente secos hasta por una década, para luego revivir en un período de una hora de exposición al agua. Este impresionante truco es posible gracias a que estos animales poseen unas proteínas únicas y exclusivas, llamadas proteínas intrínsecamente desordenadas específicas al tardígrado (TDPs). El trabajo con estas conclusiones fue publicado en la revista "Molecular Cell". 

Cuando las criaturas cuentan con agua a su alrededor, estas proteínas antideshidratantes se encuentran en un estado gelatinoso y no tienen forma tridimensional definida como la mayoría de las proteínas conocidas. Pero cuando el agua empieza a escasear, dichas proteínas se convierten en un tipo de armadura de cristal que protege a partes de células que resultarían lastimadas en contacto con la sequedad.

En otras palabras, cuando el animal se diseca por completo, el TDPs se vitrifica, volviendo el fluido citoplasmático de las células en vidrio, según los autores del trabajo, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

El equipo pudo descubrir estas proteínas al monitorear la actividad génica de los tardígrados al disecarse. Notaron un alza en la actividad de unos genes que resultaron ser las TDPs. Y al bloquear la actividad de estos genes, los ositos de agua murieron de deshidratación, demostrando lo esenciales que son estas estas proteínas para su supervivencia.

El equipo pudo demostrar que levaduras y bacterias artificialmente equipadas con estos genes podrían también sobrevivir a la deshidratación, sugiriendo además que los mismos podrían ser potencialmente transferidos a plantas, para que estas puedan sobrevivir las sequías.

El descubrimiento descarta la creencia de que los tardígrados sobrevivían a la deshidratación gracias a la trehalosa, un disacárido que hace una tarea similar en las ranas de los árboles.

Resultó que los tardígrados no poseen trehalosa o la tienen en cantidades muy bajas. El descubrimiento sorprendió a los investigadores, quienes concluyeron que la naturaleza evoluciona brindando a los seres vivos soluciones similares de distintas formas bioquímicas.

Otra aplicación potencial de la referida cualidad de los tardígrados sería -según el equipo- el almacenamiento de vacunas y farmacéuticos a temperaturas normales deshidratándolas en lugar de estar constantemente refrigerándolas, acabando así con la dependencia a los sistemas de congelamiento, que demandan gran inversión.

(Fuente: N+1)