Tratan deterioro cerebral con una proteína del cordón umbilical

Expertos lograron contrarrestar los efectos del envejecimiento del cerebro en ratones utilizando la proteína TIMP2

Tratan deterioro cerebral con una proteína del cordón umbilical

Ratones viejos experimentaron avances en su capacidad de aprendizaje y mejoraron su memoria luego de ser tratados con la proteína TIMP2, que se localiza en el cordón umbilical humano. (Foto: AP)

LONDRES. Una proteína presente en el plasma del cordón umbilical humano puede revitalizar el cerebro en ratones envejecidos, según un estudio publicado por la revista especializada "Nature".

La investigación, desarrollada por la Universidad de Stanford (EE.UU), podría contribuir al desarrollo de terapias encaminadas a frenar la degeneración de las funciones cognitivas del cerebro en humanos.

El equipo, liderado por el experto Tony Wyss-Coray, ya había demostrado en estudios anteriores que algunos factores de transmisión sanguínea presentes en ratones jóvenes pueden contrarrestar los efectos del envejecimiento del cerebro en edades avanzadas.

Los investigadores han descubierto ahora que el llamado inhibidor tisular de la metaloproteinasa 2 (TIMP2) provoca un efecto similar en el hipocampo del cerebro de ratones viejos, al tiempo que mejora sus funciones cognitivas.

La proteína TIMP2 se localiza en el cordón umbilical humano y se desarrolla de manera natural durante las primeras etapas del crecimiento, explican los autores.

Una vez que alcanza su objetivo -señalan los expertos- la proteína mejora la plasticidad sináptica" y las funciones cognitivas que dependen de la actividad del hipocampo.

Los test efectuados con este tratamiento constataron que los ratones viejos experimentaron avances en su capacidad de aprendizaje, mejoraron su memoria y aumentaron la plasticidad sináptica, clave para que el cerebro procese y se adapte a nuevas informaciones.

Su hallazgo sugiere que los "factores sistémicos" presentes en las primeras etapas de desarrollo pueden contribuir a la revitalización de tejidos envejecidos.

Asimismo, abre la puerta al desarrollo de medicamentos que aprovechen los efectos que provoca la proteína "TIMP2" sobre determinadas células en el cerebro. 

Fuente: EFE