20 de agosto del 2014 17 °C

Bosque de Cuyas en Piura está amenazado

Tala ilegal y quema de pasto ponen en riesgo este ecosistema. Mafias extraen orquídeas del bosque para llevarlas a Ecuador

RALPH ZAPATA RUIZ

Don Esteban Aguilar nunca habla de Ayabaca sin mencionar el bosque de Cuyas. Sus ojos se iluminan, su voz cambia. Suele ocurrirles a todos los que alguna vez han caminado por este espacio mágico, ubicado a solo diez minutos de la ciudad serrana. Don Esteban es uno de los guardianes de aquel enigmático bosque, refugio de bellísimas y raras orquídeas, de colibríes, de pava barbada, entre otras especies de flora y fauna. Don Esteban, sin embargo, sabe que año tras año el área de este ecosistema se reduce de manera considerable. Lo intuye cuando sube al cerro y divisa el bosque.

Hay tres rutas para ingresar al bosque de Cuyas. Desde Ayabaca, que es el sendero más conocido; desde Ambasal, en el distrito de Montero; o también por la comunidad de Joras, si se viene desde Ecuador. Se trata de un bosque bastante tupido, con árboles altos y frondosos, como el repraguero [que, por cierto, es el árbol más talado en la zona], y caídas de agua que sorprenden, de cuando en cuando, a lo largo del camino.

SIN PROTECCIÓN
Amante del bosque de Cuyas es también la bióloga Blanca Salazar Távara, de la ONG Naturaleza y Cultura Internacional (NCI). Desde hace cuatro años ella investiga este espacio natural, y una de sus conclusiones es que urge protegerlo antes de que desaparezca. Según el estudio “Zonificación ecológica y económica”, del Gobierno Regional de Piura, presentado hace unos días, en los últimos años se han perdido 30 mil hectáreas de bosque de neblina en la región. Y Cuyas aún conserva parte de este bosque.

Salazar Távara dice que la extensión del bosque de Cuyas es de 600 hectáreas, la mitad de lo que habría tenido en el pasado. “Son la tala ilegal de árboles, que usan para construir casas o como vigas; la quema de terrenos y la extensión de la franja agrícola las principales amenazas en este lugar. Nadie [aparte de la familia Aguilar y otros comuneros] vigila el bosque. Cualquiera puede meterse y talar”, explica la bióloga.

‘CHAPA’ ESA ORQUÍDEA
Antes, cuenta don Esteban, se podía encontrar orquídeas cuando uno ingresaba al bosque. Pero ahora la situación ha cambiado. Gente foránea se las lleva para venderlas, pues tienen mucha demanda en Lima y Ecuador. Con él coincide Salazar Távara, quien sostiene que ha habido un saqueo en el bosque.

“Ahora las orquídeas están en las zonas más lejanas e inaccesibles. Hay mafias organizadas que vienen a Ayabaca y se llevan las orquídeas para venderlas al mejor postor. No son gente del pueblo, son foráneos. Los pobladores de Cuyas no saben cuánto cuesta una orquídea ni por qué se las pelea la gente”, dice la bióloga.

Por ese motivo, don Esteban se organizó con su familia y ahora protege 150 hectáreas del bosque. Salazar Távara lo apoya con un proyecto que impulsará el ecoturismo en esta zona.

“Ya se han diseñado las rutas, se ha capacitado a los familiares de Esteban para que sean guías turísticos y en octubre, aprovechando la fiesta del Señor Cautivo, se lanzará oficialmente. Es una oportunidad para demostrar que sí se puede rentabilizar un bosque en pie”, dice mientras camina. Atrás queda el bosque, con su cielo azul, sus coloridas orquídeas y frondosos árboles.

EN PUNTOS
En el bosque se han registrado 200 especies de aves, entre ellas la pava barbada. Además de mamíferos, anfibios, reptiles y orquídeas.

La mejor época para visitar el bosque de Cuyas es entre junio y noviembre. El resto del año no es recomendable por las lluvias y frecuentes derrumbes. A los viajeros se les sugiere llevar ropa adecuada para largas caminatas.

Actualmente se realiza una exposición fotográfica sobre este espacio en la Universidad de Piura. El ingreso es libre.