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Nuesta flor de Amancaes se encuentra en peligro de extinción

La más limeña de las flores ha inspirado valses, pero de ella quedan pocos recuerdos. Dejó de crecer en el Rímac y, si no se hace algo, Pachacámac será su última morada

Nuesta flor de Amancaes se encuentra en peligro de extinción

Por: Pamela Sandoval Del Águila

De aquella sábana verde, salpicada de flores amarillas que aparecían de mayo a julio, siempre en la Pampa de Amancaes, en el Rímac, las generaciones de hoy solo tenemos un verso del “José Antonio” de Chabuca y fotografías en escala de grises. La pampa, que hasta los años 70 fue famosa por la flor de Amancaes, un lirio que brota entre las rocas con la humedad de la neblina, congregaba cada 24 de junio a miles de limeños, ansiosos por participar en la fiesta por el Día de San Juan.

Tres décadas después, este festejo ya no tiene gran acogida en Lima. Su protagonista, la flor de Amancaes, tampoco.

“La especie está en vías de extinción porque ya no quedan cerros ni lomas limeñas”, señaló José Palacios, floricultor de la Universidad Nacional Agraria la Molina y responsable del proyecto Amancaes , que busca reproducir las condiciones de crecimiento de la flor para cultivarla en viveros.

Según Palacios, hay apenas tres lugares de la capital donde la flor de Amancaes todavía germina: el Santuario de Amancay, las Lomas de Lúcumo y las Lomas de Jatosisa, todas en el distrito de Pachacámac.

Si bien no se conoce el número total de plantas en estos ambientes, solo en los dos primeros se toman medidas para el cuidado de su hábitat. En las Lomas de Jatosisa, las flores nacen y mueren tal como la naturaleza lo dispone.

LOS CRUZADOS DEL LIRIO
Una pasión en común caracteriza a las 300 familias que habitan la urbanización San Fernando, en la zona semirrural de Pachacámac. Se trata de la preservación de las más de 20 hectáreas de las Lomas de Jatosisa, lugar cercano a sus viviendas, donde el concejo distrital prevé construir —algún día— el parque recreacional Paul Poblet.

“Como comuna asesoramos a los pobladores de Quebrada Verde, que tienen a su cargo las Lomas de Lúcumo. En el caso de Jatosisa, sabemos que también crece la flor, pero además del parque, que no se ha concretado, no hay proyectos específicos”, explicó Ingrid Choquehuanca, de la subgerencia de Turismo de Pachacámac .

Para Guillermo Thais, de la asociación de propietarios de San Fernando, urge contar con protección para la zona, ya que el desarrollo urbano del distrito podría afectar su ecosistema. No obstante, aclaró que a la fecha el área solo es visitada por amantes del ecoturismo y los deportes de aventura.

“Últimamente han dejado sacos de cemento y materiales para construcción, pero no sabemos para qué. Los vecinos hacemos lo que podemos para proteger el lugar, pero es insuficiente”, dijo.

SEPA MÁS
El Santuario de Amancay en Pachacámac es un proyecto promovido por el Comité Pro Flora de Floralíes .

En el 2000 dicho comité firmó un convenio con Cementos Lima y Prodena Arequipa (Pro Defensa de la Naturaleza) para ejecutar el proyecto del santuario.

El proyecto tuvo como fin el rescate de la “Ismene amancaes”, nombre científico de la flor que está en peligro de extinción.

El santuario se creó en un área de 20 hectáreas de lomas de propiedad de Cementos Lima, en el distrito de Pachacámac, al sur de Lima.